El doctor Mario Molina, inmigrante mexicano y Premio Nobel de Química 1995, dijo al recibir el Premio al Espíritu Latino de California, que todos los niños deberían de aprender ciencia para que puedan descubrir si la disfrutan.

“A algunos de ellos les gustará tanto que se dedicarán a la ciencia” en sus vidas, pero todos, “como parte de la sociedad moderna podrán entender el método científico, que el método basado en la evidencia, por contraste con creencias que muchas veces pueden ser absurdas”.

El doctor Molina es actualmente investigador y profesor de Química de la Universidad de California en San Diego (UCSD) y del Instituto Scripps de Oceanografía en La Jolla, en el condado de San Diego.

En su presentación para recibir el Premio al Espíritu Latino, con motivo del 5 de mayo, el senador Ben Hueso, también de San Diego, destacó que el doctor Molina publica desde 1974 el impacto que ciertos gases industriales tienen sobre la capa de ozono de la tierra, y desde entonces ha sido uno de los pocos científicos vanguardia en el campo de la química.

La premiación la hizo la bancada latina de California que presiden el asambleísta Luis Alejo y el senador Hueso.

Molina, nacido en México, dijo que a los niños y jóvenes hay que apoyarles para que descubran que “estudiar, cuando no es memorizar, puede ser altamente satisfactorio”

El científico aseguró que a la niñez le resulta “fascinante descubrir cómo funciona la naturaleza, cómo funcionan los descubrimientos”.

Pero, dijo, también le resulta satisfactorio a niños y jóvenes “ver que se puede trabajar para la sociedad; cuando ve uno que puede tener una influencia positiva en su grupo o en su sociedad, eso es todavía más satisfactorio”.

En el caso particular del doctor Molina, su descubrimiento sobre la manera en que los gases, especialmente los aerosoles, dañan la capa de ozono terrestre, sentó las bases para la ciencia que ahora reduce el efecto invernadero y el sobrecalentamiento terrestre.

El doctor Molina también preside la Fundación Mario Molina, que promueve el conocimiento científico en la Ciudad e México.

Manuel Ocaño

Ellatinoonline.com