SAN DIEGO.- Sea cual sea el resultado de la elección, el virtual candidato presidencial republicano, Donald Trump, o su representante legal tendrá que presentarse a declarar ante un juzgado de San Diego.

¿El motivo? El controvertido empresario de bienes raíces de Queens, New York tendrá que responder por la desaparecida “Universidad Trump”, una engañosa ‘casa de estudios’ creada al vapor y que habría terminado una estafa para los estudiantes que se inscribieron en la misma.

La llamada University Trump que fue fundada en 2004, como una universidad privada y que diez años después, a mediados del 2010. Sin embargo, a raíz de las diversas demandas que se pusieron en su contra, University Trump cambiaría su nombre al de Trump Entrepreneur Initiative , TEI, (Iniciativa Empresarial Trump), una compañía de educación en línea, fundada por Trump, en sociedad con Michel Sexton y Jonathan Spitalny, en 2014.

Enfocado en un sitio de Internet (manejando a larga distancia), a través de seminarios, TEI ofrecía cursos para las áreas de bienes raíces, administración de evaluación, y creación de riqueza, cobrando cuotas que van de los $1,500 hasta $35,000.

Cúmulo de demandas

Ante el cúmulo de demandas presentadas en contra de Trump y su ‘universidad fantasma’, el juez federal Gonzalo Curiel estableció fijó un juicio para el 28 de noviembre, casi tres semanas después de que se lleven a cabo las elecciones presidenciales generales en el país.

Se indicó que muchos de los estudiantes que se inscribieron a University Trump llegaron a pensar que con el conocimiento que adquirían en la misma llegarían a ser “tan ricos como el magnate de los bienes raíces” y ahora precandidato presidencial republicano, en espera de ser ratificado en la convención de ese partido.

También se informó en el mismo sentido que los abogados de Trump habían instado juez de distrito de Estados Unidos en la corte de justicia de Estados Unidos, Gonzalo Curiel, a retrasar el juicio mientras que Trump estaba en la carrera por la Casa Blanca, frente a la elección presidencial del 8 de noviembre.

Se dijo que Donald Trump aparece como testigo de la defensa y puede ser llamado a declarar.

Costos estratosféricos

La demanda, presentada originalmente por la ex estudiante Tarla Makaeff, una residente del Condado de Orange, y acusa al magnate empresarial y ahora precandidato presidencial de haber operado una universidad fraudulenta, con un costo de $35,000, cantidad considerada para una universidad “de calidad elite”.

La demanda también alega que la Universidad Trump falsamente dio la impresión de que era una universidad acreditada, que los estudiantes sean impartidas por expertos seleccionados por Trump, y que los estudiantes obtendrían un año de tutoría.

No obstante, los abogados de Donald Trump argumentaron que muchos estudiantes dieron opiniones positivas acerca d el programa de bienes raíces y aquellos que no tuvieron éxito, fue “por su propia culpa”.

Se recuerda asimismo que al menos 69 inversionistas presentaron en el estado de California una demanda colectiva contra el magnate Trump por supuesto fraude en que este habría incurrido en un complejo de condominios de lujo junto al mar en Tijuana, México, y contra la constructora del asentamiento, Irongate.

El fundamento de la demanda sostiene que el proyecto Trump Ocean Resor Baja, habría ‘echo agua’ cerca de $32 millones, antes de que se abandonara la construcción, sin que se devolvieran los enganches y los pagos a los inversionistas estadounidenses.