La octava generación del Volkswagen Passat llegaba al mercado el pasado año con nuevos motores en toda la gama y todos ellos, tanto los diesel como los gasolina, con un 20 por ciento más de eficiencia respecto al consumo.

La nueva berlina mide de largo ahora 4.767 milímetros (mm), 2 menos que el anterior modelo; 1.832 mm de ancho, de manera que crece 12 y, en cuanto a la altura, se reduce en 14 mm hasta los 1.456.

A pesar de que la longitud total es casi idéntica a la del modelo anterior, la distancia entre las dos vías ha aumentado en 79 mm, una gran contribución a la dinámica del bastidor y a la mejora del espacio interior.

Las ruedas del nuevo modelo son más grandes y expuestas hacia afuera, gracias a lo cual han podido acortarse significativamente los voladizos de la carrocería.

El nuevo Passat se ha creado en base a la nueva Plataforma Modular Transversal (MQB) que permite una reducción de peso de hasta 85 kilogramos con respecto al modelo anterior, llegando a los 1.475 kg.

El frontal ha sido completamente rediseñado con una parrilla mucho más grande que los faros, que integra cuatro barras transversales cromadas. En la parte trasera los faros son ahora notablemente más anchos y delgados.

Respecto al interior, aunque es ahora 2 mm más corto que el modelo anterior, su longitud interna aumenta en 33 mm. Los diseñadores del fabricante alemán han conseguido, de esta forma, incrementar la amplitud.

El maletero ofrece también un mayor volumen de carga, 21 litros más, hasta los 586 litros, por lo que presenta un espacio sobresaliente.

Es un coche con un habitáculo amplio -se sitúa en el “top” en el segmento en este aspecto-, y en el pueden viajar cinco pasajeros de manera cómoda sin que llegue a faltarles espacio.

Los asientos en la versión probada no presentan grandes lujos, pero son recogidos y confortables.

Los elementos del salpicadero están orientados hacia el conductor y crean un amplio espacio en el ·rea delantera interior.

Así, partiendo de la posición central del asiento del conductor, el salpicadero discurre ligeramente en dirección al parabrisas a ambos lados de los instrumentos y, de este modo, se logra un efecto de amplitud y, por otro lado, una mejor ergonomía.

La consola central es clara, visible y fácil de manejar. En ella se integra el sistema de infoentretenimiento, bastante intuitivo.

De esta forma, el conductor tiene todos los elementos al alcance de la mano y no tiene que desviar demasiado la vista de la carretera para realizar algún movimiento.

De la versión probada, el 1.6 TDI Bluemotion, destaca el poco consumo. Esta variante, pensada en la eficiencia y en minimizar las emisiones de CO2, es cumplidora en todas las facetas.

La insonorización del habitáculo es más que notable y se percibe que los ingenieros de Volkswagen han trabajado mucho en este campo, ya que en la anterior era un punto débil.

EFE

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