SAN DIEGO.- Desde que Donald Trump es el virtual candidato presidencial republicano, las protestas en su contra han ido en aumento y en San Diego alcanzaron un nuevo nivel.

Antes de venir al Centro de Convenciones, el 27 de mayo, el magnate acusó a manifestantes de usar una bandera de México pero al presentarse en San Diego los manifestantes le hondearon una bandera de cada país latinoamericano, y varias de México.

Así ha crecido la presión hasta esta semana en San Diego.

En Nuevo México hace unos días se reportaron ocho detenidos, algunos por arrojar piedras y botellas al recinto donde Trump hablaba.

Fue ahí, en Nuevo México, donde el magnate convertido en político dijo en un mensaje de Twitter que fuera del recinto donde hablaba unos “matones hondeaban la bandera de México” y que dentro literalmente todo era “muy lindo”.

Pero la realidad fue que al interior Trump fue interrumpido al menos una docena de veces.

Luego en Anaheim hubo 17 arrestados. También hubo banderas y algunas interrupciones.

Pero al llegar a San Diego donde el número de arrestos llegó a 35, el candidato ya iba a enfrentar hasta 200 interrupciones.

Mientras duró el discurso de Trump se contaron seis arrestos, cinco de jóvenes en connatos de enfrentamientos en una calle cercana al Centro de Convenciones y uno de una persona que insistía en ingresar a un perímetro de seguridad.

Pero la mayoría de las detenciones se registró cuando Trump se disponía salir del Centro de Convenciones en una caravana de vehículos policiacos estatales. Las autoridades arrestaron a manifestantes que se lanzaban para tratar de alcanzar la caravana.

Eso fue al exterior. En el interior tampoco faltaron intentos.

El activista Mark Lane de San Diego explicó que hasta 200 manifestantes intentaron ingresar al Centro e interrumpir a Trump.

“Habíamos comprado boletos todos y fuimos a formarnos para entrar pero a la mayoría nos sacaron de la fila. Les dijimos que sólo queríamos escuchar lo que Trump tenía que decir para ver si nos convencía de votar por él, pero nos habían reconocido, conseguimos que entraran nada más unas 30 personas”, dijo Lane.

La policía entrenó todo el mes para la visita de Trump a San Diego. Antes del evento marcó áreas de “libre expresión” por separado para simpatizantes y manifestantes.

Se llevó a cabo el mayor despliegue de oficiales visibles en lo que va de la campaña del republicano. Por lo menos 600 agentes uniformados, muchos con equipo antimotines y agentes del alguacil, del Servicio Secreto y de otra agencias federales, de acuerdo con fuentes consultadas.

Además de grandes contingentes de policía, también llegaron mayores grupos de manifestantes.

Un grupo de unos 700 conserjes y empleados de limpieza de edificios, un grupo de entre 60 y cien abogados de inmigración, y después al menos dos mil personas de Unión del Barrio, del barrio latino Logan de San Diego, disciplinados y con la banderas de distintos países.

Benny Aguilar, un activista que llegó de Los Ángeles a San Diego, dijo esperar que las protestas vayan en aumento confirme concluyan las primarias “pero quien sabe qué irá a pasar para noviembre” con la votación para elegir presidente, “Trump, la verdad insiste en hacer comentarios contraproducentes”.

Enrique Morones, de la organización Ángeles de la Frontera, enfatizó que es Trump quien ha incitado a la violencia en sus discursos.

“Lo que vemos es que culpa a otros de lo mismo que él promueve, y lamentablemente hay medios de comunicación que solo cubren su versión de las cosas”, reprochó.

Por lo menos en San Diego ahora queda esperar las primarias y ver si las protestas en la calle se reflejan en los votos.

En California, según encuestas, Trump tiene desventaja tanto si compite contra Hillary Clinton como si la lección es contra Bernie Sanders.

Una en cuesta del Instituto de Política Pública de California determinó que Clinton y Sanders se encuentran empatados para las primarias del 7 de junio, pero posteriormente Clinton ganaría 49-39 a Trump, pero Sanders vencería 53-36 a Trump.

Manuel Ocaño

Ellatinoonline.com