El comisionado nacional de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), Gil Kerlikowske, nombró esta semana director nacional de la patrulla fronteriza a un antiguo agente de la Oficina de Investigaciones Federales (FBI), Mark Morgan.

En los últimos 12 meses Morgan estuvo encargado de la división de asuntos internos de la propia patrulla, lo que le permitió conocer denuncias del público acerca de abusos de oficiales fronterizos.

Su nombramiento alegró a organizaciones de derechos humanos, pero desagradó al sindicato de la patrulla fronteriza que argumentó que esta es la primera vez que dirija esa corporación un director que no salió de la patrulla.

“Es la primera vez, en los casi 100 años de historia de la dependencia, que el alto mando no es ocupado por uno de los suyos. Un paso importante para cambiar la cultura de violencia e impunidad de la Patrulla Fronteriza”, dijo Christian Ramírez, el director de la Coalición de Comunidades Fronterizas.

Morgan fue llamado el año pasado a dirigir asuntos internos luego de que el anterior encargado de esa división fue removido porque nunca encontró nada qué sancionar a ningún patrullero, cuando CBP acumulaba múltiples denuncias y demandas legales por abusos y uso excesivo de la fuerza.

La patrulla también enfrentaba críticas de una organización nacional por patrones de conducta con los que los patrulleros provocaban situaciones que justificaran usar armas de fuego, como colocarse frente a vehículos en marcha y disparar al conductor bajo argumento de que los intentaban atropellar, o discutir y ofender y permanecer muy cerca de la barda y disparar a migrantes a los que acusaban de arrojar piedras.

“Esperamos continuar nuestra relación de trabajo con el jefe de Morgan para asegurar que la patrulla fronteriza reflejan las más altos prácticas profesionales mediante la aplicación de la transparencia, la muy necesaria supervisión, y la rendición de cuentas”, dijo Ramírez.

El jefe Morgan, exdirector del FBI en El Paso, no había proporcionado declaraciones a lo inmediato después de su nombramiento.

El sindicato de la patrulla advirtió en un comunicado que tendrá desconfianza hacia el nuevo director:

“La Patrulla Fronteriza tiene una misión única que se refleja en su cultura y nos damos cuenta de que será difícil para alguien externo ganarse rápidamente la confianza y el respeto de sus subordinados”.

Actualmente la patrulla fronteriza tiene unos 22 mil oficiales, la mayoría de ellos a lo largo dela frontera con México.

Manuel Ocaño

Ellatinoonline.com