El abogado José Padilla usa una boina vieja y viste sin lujos, pero hay mucha gente importante que lo quiere conocer y especialmente aprenderle estrategias que hacen que su equipo, como ningún otro llegue hasta los más pobres entre los pobres y les enseñe a defender sus derechos legales.

“Ahorita tengo cinco empleados en mi oficina que son indígenas de Oaxaca y que van a los campos y a las zonas más apartadas a buscar a comunidades que la mayoría de las veces no hablan español, ni inglés, hablan mixteco y triqui”, dijo el abogado con un orgullo que no deja lugar a dudas.

“Si mando abogados mexicoamericanos a buscar a esas comunidades, pues a la mejor los escuchan por educación, pero no les van a hacer caso y los abogados no les van a entender”, explicó.

Padilla dirige Asistencia Legal Rural de California (CRLA) que en el condado de San Diego tiene sus oficinas en Vista para estar cerca de los trabajadores del aguacate, la fresa, los cítricos y las flores.

“Hay una comunidad muy grande en San Diego que trabaja en el campo y es indígena mexicana y no habla español”, y muchos de los más de tres millones de residentes en el condado desconocen que esa fuerza laboral que genera uno de los sectores con mayores ingresos para San Diego es mixteca y triqui.

Pero al hablar de los logros de CRLA en los últimos 50 años, padilla explica que no se limitan al trabajo en el campo, a proteger los salarios y derechos de los campesinos, sino a defender los derechos de las comunidades apartadas y pobres de manera integral.

Por ejemplo apenas en los años setenta en California los distritos de educación hacían a los niños exámenes de coeficiente intelectual únicamente en inglés, y cuando los menores que sólo hablan español hacían esas pruebas, resultaba que los consideraban retrasados mentales y los mandaban a escuelas especiales “donde todo el día trabajaban con crayolas”, dijo Padilla.

Un día de 1973 una niña llamada Diana regresó de la escuela especial y platicó a su madre que estaba aburrida y cansada de no aprender nada por pasar todo el día haciendo dibujos ridículos con crayolas.

La madre, preocupada, trató de hablar con los maestros y las autoridades, pero todos la ignoraron, le reiteraron que su hija tenía deficiencia y un “ligero retraso mental”. Fue entonces que la madre buscó que algún abogado le ayudara.

En CRLA tomaron el caso de Diana y otros ocho estudiantes y demandaron a la Oficina de Educación por hacer sólo exámenes en inglés.

Pro la demanda se vieron obligados a hacer las pruebas en español y “resultó que Diana no sólo no era retardada, sino que tenía un coeficiente intelectual por arriba de promedio y más alto que la mayoría de los estudiantes de la escuela de la que la habían sacado”, dijo el abogado.

Medio siglo después la oficina de Asistencia Legal Rural de California defiende todos los derechos de mujeres, niños inmigrantes y monolingües, campesinos, de quienes luchan contra la pobreza, quienes tienen hijos con defectos congénitos por su trabajo y muchos más.

La organización conserva los principios de sus fundadores, César Chávez y Dolores Huerta, entre otros.

Si alguien desea comunicarse con los abogados de CRLA en Vista puede llamar al número telefónico (760) 966-0511.

Manuel Ocaño

Ellatinoonline.com