DALLAS, TEXAS.- Una manifestación contra la violencia policiaca terminó en el asesinato de 5 oficiales de policía y 6 agentes heridos.

Eran alrededor de las 9 p.m. del jueves 7 en esta ciudad, cuando una emboscada que inició con disparos que quitaron la vida a cinco agentes del Departamento de Policía de Dallas, y terminó cuando una bomba-robot de la corporación mató a uno de los presuntos resonsables.

Este es el peor caso ocurrido en contra de oficiales de policía, después de los ataques terroristas del 11 de septiembre.

Las primeras investigaciones apuntan hacia el francotirador un hombre de nombre Miqueas Xavier Johnson, originario de la población de Mesquite, Texas, muerto por la bomba-robot, luego de que las negociaciones para que se entregara, fracasaran.

Sin embargo se cree que al menor una persona más participó en el ataque, y se investiga si el caso se encuentra vinculado directamente a un acto de índole terrorista.

Miqueas Xavier Johnson habría dicho antes de su muerte que se encontraba molesto por disparos hechos recientemente por la policía y que su objetivo serían agentes de raza blanca.

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«No vimos ninguna otra opción que utilizar nuestro robot bomba y colocar un dispositivo en su extensión para que detone donde estaba el sospechoso,» dijo el jefe de David Brown. «Otras opciones habrían expuesto a nuestros oficiales”, afirmó.

El policía Patrick Zamarripa fue uno de los agentes policiacos que resultó asesinado por los disparos del francotirador.