SAN DIEGO.- Un abogado de San Diego fue condenado hoy a cinco años en una prisión federal por planear y operar un negocio de transmisión de dinero, sin contar con licencia.

Richard Medina Jr., de 40 años de edad, se declaró culpable hace un año para canalizar casi $12 millones a través de cuentas de clientes de su bufete de abogados.

De acuerdo con el expediente judicial, Medina y otros tres acusados conspiraron para operar como una empresa comercial, dispuesto y capaz de transferir dinero en efectivo nombre de terceros.

De hecho, los acusados (Richard Medina Jr., Omar Treviño Caro del Castillo y Francisco Cuevas) no registraron su negocio de transmisión de efectivo a cualquier parte del mundo ante la Secretaría del Tesoro, lo cual es una obligación legal, y por tanto, incurrieron en fraude en perjuicio de sus clientes.

Cuantioso fraude

La fiscalía afirmó que los acusados obtuvieron comisiones por sus servicios e incurrieron en fraude por millones de dólares, de acuerdo con el gobierno de Estados Unidos.

Para legitimar la transmisión del dinero, Medina

abrió, en los bancos nacionales, varias cuentas fiduciarias a nombre de su bufete de abogados, indicaron los fiscales.

Se dijo que Medina supervisaba la recolección del dinero en efectivo entregado por los clientes en las ciudades a lo largo del Estados Unidos, incluso les permitía el uso de tarjeta de crédito de su bufete de abogados, y luego depositaba el efectivo el dinero recibido en las cuentas IOLTA.

Los fiscales también dijeron que depositar el dinero en las cuentas IOLTA impidió a instituciones financieras (bancos)

de la presentación de informes exactos de transacciones de divisas.

Como es del dominio público, todos los bancos se encuentran obligados a presentar reportes con la Red de Control de Crímenes Financieros para todas las divisas

transacciones superior a $ 10,000, en un día bancario

Depósito por más

de $10 millones

Pero al final de cuentas, se concluyó, no menos de $11,9 millones en efectivo fueron depositados en Cuentas IOLTA en el transcurso de 47 depósitos entre marzo de 2013 y

febrero de 2014, según el gobierno.

La fuente del total depositado en efectivo en caja nunca fue plenamente determinado debido a que informes de transacciones en efectivo presentadas por los bancos sólo contenían el nombre de bufete de abogados de Medina; no los nombres de los terceros que transferían el dinero en efectivo a los depositantes que viajan.

Aceptaron su culpabilidad

Medina habría admitido, según los fiscales, haber llevado a cabo la supervisión de la transferencia internacional de los fondos con conocimiento pleno de lo que se trabajo o haber sabido que las operaciones afectadas eran producto de una actividad ilícita.

Francisco Cuevas, de 39 años, se declaró culpable de conspiración de lavado de dinero y fue condenado en febrero de este año a cumplir 51 meses de prisión.

Omar Treviño Caro Del Castillo, también de 39 años, por su parte, aceptó su culpabilidad a los cargos de conspiración y fue condenado a 27 meses de prisión.