SAN DIEGO.- Un jurado federal delibera el caso del empresario mexicano José Susumo Azano Matsura, acusado de aportar capitales las campañas electorales de candidatos a la alcaldía de San Diego, presuntamente con intención de ganar influencia para beneficiarse con un proyecto residencial de lujo. El empresario que obtuvo contratos multimillonarios con la Secretaría mexicana se la Defensa (Sedena) durante la presidencia de Felipe Calderón enfrenta 26 cargos federales y una potencial sentencia de unos 20 años de prisión, además de multas. El jurado de doce personas no tiene un plazo límite para entregar su veredicto. En argumentos finales, los abogados de la defensa del empresario aseguraron que su cliente “sólo buscaba tener amistad con quien resultara electo” alcalde de San Diego en el 2012.

La procuraduría federal acusó por su parte que Azano “sabe que es ciudadano extranjero y que no debía tratar de influir en las elecciones”. El empresario enfrenta cargos por conspiración, acusado de inyectar hasta 600 mil dólares a las campañas de los aspirantes a través de terceras personas porque sabía que personalmente no podía hacerlo por su condición migratoria. Las acusaciones se basan en que como Azano no es ciudadano estadunidense ni residente legal en Estados Unidos, no debía aportar a las campañas.

La procuradora de distrito del condado de San Diego, Bonnie Dumanis, fue candidata en la elección del 2012, cuando Azano habría aportado. Dumanis dijo en testimonio de unas dos horas ante la corte que conoció a Azano en diciembre del 2011, y que el empresario dijo que estaba interesado en adquirir el equipo del futbol americano de los Cargadores de San Diego, pero no habló de aportaciones ni la procuradora se enteró de que el empresario aportara a su campaña. El otro aspirante a la alcaldía, quien finalmente ganó la elección, Bob Filner, no fue llamado a declarar.

Adicional a los cargos por intentar influir ilegalmente en las elecciones locales, Azano enfrenta otros por posesión ilegal de arma de fuego de nueve milímetros.

Desde que fuera detenido hace casi dos años, Azano ha permanecido confinado a su mansión en Coronado, un suburbio de lujo frente a la bahía de San Diego, donde según los cargos planeaba construir un conglomerado con el nombre de Miami del Oeste.

Azano compró hasta 30 vehículos de lujo en plazo de dos años a un comerciante de La Jolla, acusado de ser su cómplice.

También el hijo del empresario, José Azano hijo, está acusado de participar en el intento ilegal de influir en elecciones.

Manuel Ocaño

Ellatinoonline.com