PUERTO PRINCIPE, HAITI.- Al menos 65 muertos había dejado el devastador Huracán Matthew, pero se cree que las cifra de víctimas fatales podría ser aún mayor porque no se determinaba porque no se había contabilizado la zona donde el temporal ‘pegó’ con mayor fuerza.

“Perdimos todo lo que teníamos. Pero habría sido culpa nuestra si nos hubiéramos quedado aquí y hubiéramos muerto”, dijo Cenita Leconte, una anciana de 75 años que tuvo que dejar su vulnerable choza para buscar refugio.

El huracán, de categoría 4 cuando azotó el martes el empobrecido país, se desplazaba con vientos de hasta 230 kilómetros por hora y destruyó viviendas, arrancó árboles e inundó rutas.

La región más afectada, en el sudoeste del país, quedó incomunicada. En Aquin, una ciudad costera en el sur ante la golpeada ciudad de Les Cayes, la gente caminaba en el lodo en torno a los restos de las diminutas tiendas y casas de madera.

En Grand’Anse, la zona más afectada por los fuertes vientos y la tormenta, más de 21.000 personas tuvieron que buscar refugio en albergues de emergencia debido a que sus casas fueron destruidas.

La agencia de protección civil empezaba a hacerse una idea de la situación en el departamento de Grand Anse, indicó la responsable del organismo, Marie Alta Jean-Baptiste. “Sabemos que hay muchos daños en Grand Anse y sabemos que se han perdido muchas vidas allí”, reconoció la funcionaria.

Grupos de ayuda humanitaria ya pedían donaciones para financiar una larga campaña de recuperación en Haití, el país menos desarrollado y más dependiente de la ayuda exterior en el hemisferio occidental.

Se esperaba que en los próximos días empezara a llegar a la capital personal militar estadounidense con nueve helicópteros para ayudar con el reparto de alimentos y agua a las zonas más afectadas.

Pese al desastre, algunos haitianos consideran que pudo haber sido peor. La última tormenta de categoría 4 que golpeó Haití fue el huracán Flora en 1963, que dejó hasta 8.000 muertos.

Por otra parte, vale decir que aún antes de que ocurriera el Huracán, la presencia de haitianos en las fronteras sur y norte de México ha prendido ‘los focos’ rojos del gobierno de ese país ante eventual emergencia con implicaciones económicas, sociales y sanitarias.

Mientras los albergues han resultado insuficientes, el gobierno de Baja California dio a conocer que se han instalado centros de acopio en las ciudades de Tijuana y Mexicali, donde la presencia de los caribeños ha sido mayor, para ayudarlos a atender sus necesidades más apremiantes.