SAN DIEGO.- Cuando el soldado de primera clase Carlos Segovia López se alistó en las filas del ejército estadounidense lo habría hecho pensando en defender a su patria.

Pero quizás nunca pasó por la mente de este soldado asignado a Camp Pendleton, en Oceanside, pero residente de Los Ángeles, la forma en que su vida terminaría.

Precisamente cuando conducía un vehículo, alguien le disparó y le hizo perder el control de su automóvil y chocar con un vehículo estacionado, según la versión del Capitán Peter Whittingham, portavoz del Departamento de Policía de Los Ángeles.

Incluso el agente policiaco indicó que “es muy probable que él pudiera haber visto alguna actividad sospechosa o tal vez un crimen en progreso, por lo que nos parece que algo debió haber sucedido en el momento de su muerte”.

El vocero policiaco agregó que el sustento de esta hipótesis parte de una grabación de la llamada y disparos de armas de fuego que se escuchan antes que el teléfono se silenciara.

Trascendió asimismo que Carlos se encontraba visitando amigos y familiares por el sur de Los Ángeles, conforme a Claudia Pérez, con quien el muchacho de 19 años mantenía una buena comunicación y le apoyaba en un proyecto de una organización sin fines de lucro al que la muchacha pertenece.

Se informó que el Ayuntamiento de la ciudad de Los Ángeles está ofreciendo una recompensa de $50,000 por información que conduzca al esclarecimiento del crimen del militar latino.