Estar sentada demasiado es un problema común pero peligroso. Sabemos que el ejercicio es bueno, pero sólo 20% de nosotros lo hacemos con regularidad. Y 70% de las personas tienen trabajos de escritorio. Para muchas, un día normal consiste en ir y venir del trabajo sentadas en el coche, llegar al trabajo y estar sentadas en un escritorio, y volver a casa para sentarse en la mesa o frente a la televisión. En promedio, las personas pasan 8 horas al día sentadas. Si agregamos que la mayoría de las personas se alimentan de comida rápida o chatarra, no nos sorprenderá el aumento de la obesidad.

Estar sentada 6 horas o más diario aumenta el riesgo de cáncer en 10% y la muerte en 34%. El ejercicio ayuda a reducir estos riesgos. Las personas que se sientan mucho y no hacen ejercicio tienen casi el doble de probabilidades de morir en comparación con los que se sientan menos de 3 horas al día y son físicamente activos.

Al compartir estos números, mi objetivo es concientizarte del impacto de tus decisiones y motivarte a hacer pequeños cambios en tu estilo de vida. Con éstos, podrás lograr grandes transformaciones con el tiempo. No es necesario convertirte en atleta. El ejercicio moderado es suficiente para mantener tu salud y retardar el envejecimiento.

Estar sentada demasiado tiempo te afecta de muchas formas. Debilita tus huesos, pudiendo resultar en osteopenia (adelgazamiento de los huesos) u osteoporosis. Un solo día de estar sentada la mayoría del tiempo afecta tu balance hormonal, disminuye la respuesta a la insulina, impacta el nivel de azúcar en la sangre y aumenta el riesgo de diabetes en 112%. Otro resultado es afectar la circulación provocando várices en las piernas.

Mantente activa para prevenir estos problemas y mantenerte en peso saludable. Con la actividad reducirás el impacto negativo que las malas decisiones sobre tu alimentación tienen sobre tu metabolismo, la respuesta a la insulina y tus niveles de azúcar en la sangre.

La solución no tiene que ser ir al gimnasio o dedicar demasiado tiempo. Lo ideal es incorporar algo de movimiento y actividad durante todo el día, y cada día. Cuando tengo días muy ocupados, la forma en que aumento mi movimiento es poniendo una alarma cada 50 minutos. Cuando suena, me distraigo de lo que estaba haciendo y dedico 5 a10 minutos a moverme, brincando, haciendo sentadillas, abdominales o lo que se me ocurra. Después vuelvo a lo que estaba haciendo y repito esto durante el día. Por ejemplo, si estás cocinando o recogiendo la casa, puedes tomarte 5 minutos cada hora para aumentar tu movimiento de la manera que más te guste o simplemente dar un paseo rápido.

Maru es Fundadora de Flaca Forever. Ayuda a las mujeres Latinas a retomar el control de su salud, peso y vida. Contáctala: info@flacaforever.com.