Annemarie Contreras iba a celebrar su cumpleaños y mientras esperaba familiares en el Parque Chicano pereció víctima de un vehículo que voló desde unos 60 pies sobre ella y también cobró la vida de su esposo, Cruz Contreras.

La pareja había venido de Chadler, Arizona, para recaudar fondos en La Raza Run para obras de caridad.

Hacía cinco años que llegaban al evento en el parque.

Jacob Contreras, el sobrino de Cruz, vino al parque a explicar a la comunidad de San Diego quienes eran sus tíos.

Sintetizó la obra de la pareja: “adoptaron más de 20 menores, siempre estaban activos buscando apoyar obras de caridad”.

Jacon fue el único familiar que pudo hablar en público son que quebranto en llantos, aunque no todo el tiempo pudo contenerse.

Las otras dos víctimas habían venido de Los Ángeles. También eran pareja, habían sido novios un año. Francine Jiménez, de 45 años, era madre de cuatro y abuela de un bebé. Pereció junto con André Banks, de 49 años.

Los cuatro perecieron cuando Richard Sepolio, un marinero de la base North Point, perdió el control de su vehículo en la rampa del puente Coronado y cayó hacia el parque donde se llevaba a cabo La Raza Run.

La procuraduría de distrito dice que Sepolio conducía bajo efectos de alcohol, a 81 millas por hora, más del doble del límite de velocidad en el puente, mientras escribía textos y hablaba por celular.

El marino se declaró inocente. Según su abogado defensor, Sepolio tuvo que acelerar y perdió el control al tratar de evadir un choque con otro vehículo, que descubrió sorpresivamente cuando el otro conductor ascendía demasiado lento por la curva de la rampa.

Los familiares de las víctimas carecen de suficientes fondos. Manuel Basabe, el dueño del centro de arte Mesheeka, vendió nieve para recaudar fondos y dejó una cuenta abierta para las personas que deseen colaborar.

Manuel Ocaño

Ellatinoonline.com