Rubén Casas vivió 20 años a la sobra en San Diego. Llegó de la capital mexicana a los 10 años edad, ya cumplía 30 y se sentía solo, deprimido, encerrado, sin opciones; sabía que nada más podía aspirar a trabajos con salario mínimo o incluso menos, y la vida se le iba entre angustias, por ser indocumentado.

“Es muy difícil cuando eres joven y tus amigos quieren ir a un concierto en Los Ángeles y tu temes decirles que tienes miedo de ir porque en el camino hay un retén; o pedir un aumento en lo que ganas, si haces buen trabajo, por temor a represalias”, comentó.

Casas platicó que su mundo de angustias, desilusiones, temores y frustraciones constantes se divagó cuando solicitó y fue aceptado en el programa de Acción Diferida.

“Es un mundo de diferencia”, platicó. Para empezar, pudo contar con un número de Seguro Social, buscar un mejor trabajo, comprar un auto a su nombre e identificarse con su propia licencia de conducir, ir a Los Ángeles, o a cualquier otro lugar en el país, a estudiar lo que quisiera.

“La vida cambia completamente”, dice ahora sonriente Casas.

Toda una generación de jóvenes que llegaron al país cuando eran pequeños al acompañar a sus padres se ha beneficiado del programa, y en un foro este semana en Alianza San Diego, donde participó Casas, surgió una pregunta interesante: “¿qué podría pasar con DACA si Donald Trump eventualmente ganara la presidencia?”.

La respuesta rápida fue que por ser un programa aprobado no sería fácil desmantelarlo, además de que organizaciones como Alianza San Diego (Alliance San Diego) y Consorcio para los Derechos de los Inmigrantes en San Diego, entre muchas otras organizaciones en el estado y en el país, mantendrán la defensa de DACA.

Pero Richard Barrera, el presidente de la mesa directiva del Distrito Escolar Unificado de San Diego, instó a defender también a DACA ante la retórica electoral antiinmigrantes.

De acuerdo con Barrera, venimos de un recorrido retórico que inició con la Proposición 187 y la 227 en California en los años 90, la SB710 de Arizona, al decreto del presidente Barack Obama para que hace cuatro años se implementara DACA ante la dificultad para aprobar una reforma migratoria.

Barrera explicó que según un reciente estudio, el 92 por ciento de los jóvenes beneficiados con DACA cursa estudios superiores; el 70 por ciento en universidades y otras instituciones similares y el 22 por ciento en colegios comunitarios.

Pero en el condado de San Diego permanece como una realidad el hecho de que un día al salir un menor a la escuela, al regresar no encuentre alguno de sus padres, o los padres no vean volver a su menor, porque alguno ha sido deportado.

En ese contexto, urge que quienes no se han acogido a DACA lo hagan, y la comunidad defienda el programa con su voto el 8 de noviembre.

Se calcula a grandes rasgos que en el condado de San Diego pueden haber 38,000 jóvenes que se pueden beneficiar con DACA, y de ellos son inmediatamente elegibles 27,000, y habrá más en el futuro.

Los expertos en el foro recomendaron a quienes deseen aplicar por DACA que lo hagan con organizaciones confiables, como Alianza San Diego.

La persona encargada del programa en Aliamnza es Itzel Guillén, su correo electrónico es itzel@alliancesd.org

Manuel Ocaño

Ellatinoonline.com