La policía de San Diego detiene, infracciona y revisa más a menudo vehículos de conductores latinos y afroamericanos que de los de anglosajones, de acuerdo con resultados parciales de un estudio de la Universidad Estatal en San Diego (SDSU) presentados esta semana en el cabildo de gobierno.

Norma Chávez Thompson, la directora de la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) enfatizó en testimonio que los conductores latinos y afroamericanos tienen en San Diego entre 44 y 46 por ciento más probabilidades de que la policía les ordene detenerse, les imponga multas y les revise los vehículos.

La universidad no pudo terminar a tiempo su estudio sobre infracciones a lo largo de los años 2014 y 2015, pero los resultados parciales confirmaron la tendencia de la policía de San Diego a sancionar desproporcionadamente a choferes de tono obscuro en la piel.

El plazo para el estudio era la audiencia en que representantes de la comunidad rendirían testimonio de las infracciones.

La audiencia se convirtió en protesta cuando varias personas rindieron testimonios acerca de detenciones sin haber cometido faltas e infracciones injustificadas.

La policía opinó en la audiencia que la desproporción es “una apariencia”, pero negó que haya diferencias con relación a los distintos grupos étnicos que conducen en San Diego.

Chávez Thompson aclaró sin embargo que no es una apariencia, cuando las cifras indican que los conductores latinos y afroamericanos son sancionados más insistentemente y sus vehículos registrados en busca de contrabando.

La dirigente aclaró que por cierto son los conductores anglosajones o blancos quienes tienen mayores probabilidades de llevar contrabando al ser detenidos.

La directora de la ACLU y Pedro Ríos, del Comité de Servicios Amigos Americanos, también expusieron que una ley estatal en vigor desde el año pasado exige que los departamentos del alguacil y de la policía lleven ahora estadísticas detalladas de detenciones y sanciones a conductores.

La legislación busca precisamente prevenir y esclarecer posibles casos de discriminación a conductores o “perfiles raciales”.

El término se refiere a potenciales prejuicios de autoridades, acerca de que el tono en la piel, el idioma o la apariencia determinen si un conductor debiera o no ser infraccionado.

El estudio de la Universidad Estatal lo solicitó la regidora Marti Emerald porque grupos de residentes en su distrito se quejan de que la policía los multa insistentemente y piensan que se debe al tono de su piel.

Chávez Thompson dijo que ahora además de ese estudio, la policía tendrá que cumplir ocn la ley de California que fue diseñada para prevenir perfiles raciales.

Manuel Ocaño