WASHINGTON, D.C.- Hoy viernes 11 de noviembre se conmemora en el país el Día de los Veteranos, soldados que expusieron o dieron su vida por la seguridad del país.

Muchos de ellos viven en la miseria, son indigentes o padecen una crisis existencial por los terrores de la guerra.

Alguno de ellos incluso fueron deportados por ser inmigrantes indocumentados o incurrieron en algún tipo de delito menor.

Por ello resulta significativo en esta fecha la iniciativa presentada el 21 de septiembre de este año por el legislador Juan Vargas, conocida como la Ley de Naturalización de los Derechos de Extranjeros (HOPE) de 2016 (HR 6092) y la Ley de Naturalización en los Sitios de Entrenamiento (NATS, por sus siglas en inglés).

El congresista Demócrata por San Diego, con oficinas en el centro de Chula Vista declaró entonces que “muchos inmigrantes están comprometidos a hacer el sacrificio final uniéndose a las fuerzas armadas».

Agregó que estas leyes son un paso necesario para asegurar que estas personas estén bien informadas sobre su camino hacia la naturalización y que los veteranos deportados tengan acceso a los servicios de salud que necesitan», dijo al presentar la iniciativa el congresista federal.

Pero no sólo Vargas ha apoyado su causa, sino el congresista Republicano Darrel Issa, aunque probable perdedor en las recientes elecciones, envió el 1 de noviembre reciente una carta al Departamento de Defensa para pedir que regresen a los veteranos los bonos que les quitaron en el pasado.

“Acciones de ineptitud de la Guardia Nacional y la falta de supervisión crearon esta debacle, mientras el gobierno ha forzado a muchos de nuestros combatientes a agotar su vida, asumir más deuda refinanciando sus hogares y arruinar su crédito”.

Origen de la conmemoración

Fue el expresidente Woodrow

Wilson, quien el 11 de noviembre de 1919, justo el Día del Armisticio de la Primera Guerra Mundial, firmaría el fin de la guerra.

Y sería siete años después, en el verano de 1926 que el entonces presidente Calvin Coolidge aprobó que el 11 de noviembre se conmemorara esta ceremonia.

Luego, al fin de la Segunda Guerra Mundial, en 1945, el Veterano Raymond Weeks, un militar originario de Birmingham, Alabama recomendó que el Día del Armisticio considerara a todos los veteranos, sin importar en que guerra participaron.

Finalmente, el ex presidente Dwight Eisenhower, un General reconocido, atendiendo a la sugerencia de Weeks, aprobó la creación del Día Nacional de los Veteranos, mientras el ex presidente Ronald Reagan, en 1982 rindió homenaje a Raymond Weeks y lo condecoró como “El Padre del Día de los Veteranos”.

Salario estancado

En el mismo sentido el ex asambleísta y ex asambleísta por California, Nathan Fletcher señaló, en conferencia de prensa que dio a finales de mayo en la explanada del Museo de los Veteranos, en el Parque Balboa, denunció que el salario mínimo de los Veteranos de Guerra en San Diego se ha estancado en $10 la hora y en el mayor de los escenarios, estos hombres y mujeres que pusieron lo mejor en favor de su país, llegan a percibir un salario annual de alrededor de $20,000, pero sobre el que tienen que pagar impuestos.

Con ese raquítico salario están obligados a pagar los servicios de facturas: renta, electricidad, agua, abono de automóvil, además de ropa y comida, e incluso pagar gastos de sus familiares, ya que la mayoría, provienen de familias pobres que no tienen otros ingresos, explicó.

Un claro ejemplo

Un caso muy claro lo ejemplificó entonces el Veterano Mike Johnson, quien narró el calvario que en lo personal le significa poder mantener a su familia, incluido varios hijos que van a la escuela, más el rosario de gastos descritos anteriormente. “Son salarios de hambre”, resumió en cuatro palabras.

Johnson coincidió con otros ex combatientes que la mayoría de las ocasiones tienen que tomar dos o más empleos para poder subsisistir, una condición que, al extreme en esfuerzo, solamente pueden realizar los más jóvenes, porque los adultos mayores no siempre tienen las fuerzas necesarias para poder hacer frente a este tipo de fuertes presiones físicas y mentales.

Esto no es justo ni equitativo, señaló con anterioridad Fletcher, un ex marine de los Estados Unidos que sirvió en la Reserva en 1997 y estuvo en servicio activo del 2002 al 2007 como sargento de personal, pero varios meses, en 2004, como soldado en Irak.

Según las investigaciones de Peter Brownell (basados en los datos del Censo- American Community Survey), 1 en 4 veteranos de la era post 9-11 que trabajan en la ciudad de San Diego ganan menos de $11.50 la hora.