San Diego.- El sindicato campesino estadunidense advirtió hoy que si la entrante administración del presidente electo, Donald Trump, deporta a los indocumentados trabajadores del campo, va a socavar la mano de obra y a impactar la industria alimentaria. El plan de deportaciones puede ser “una medida que socavaría la mano de obra agrícola y que va a impactar la economía alimentaria de maneras imprevistas, pero probablemente negativas”, advirtió el secretario general del sindicato Unión de Trabajadores Agrícolas (UFW), Arturo Rodríguez. El dirigente dijo que sería una segunda medida contraproducente luego de que fue el electorado rural estadunidense el que votó en favor de Trump y su plan de deportaciones.

Rodríguez cuestionó que los electores rurales hayan votado por deportar su mano de obra, cuando la agricultura estadunidense, que es sector de alto riesgo, encuentra alguna estabilidad en subsidios gubernamentales y trabajadores indocumentados disponibles. Es, dijo, “una mano de obra marginada –por bajos salarios– que está dispuesta a trabajar 80 horas a la semana en empleos que pocos ciudadanos estadounidenses aceptarían”.

El electorado rural votó en 85 por ciento en favor de Trump, mientras que el urbano votó en 90 por ciento en favor de la excandidata Hillary Clinton, recordó Rodríguez. El dirigente del sindicato que fundara César Chávez reconoció que el triunfo electoral de Trump causó temores entre la comunidad de trabajadores del campo en Estados Unidos. Dijo que escuchaba una estación de radio en español en el condado de Monterey en California y algunos radioescuchas que llamaron por teléfono expresaban temores. Uno dijo que junto con un compañero con el que rentaba vivienda ya tenía en un vehículo sus pertenencias para abandonar el país si comenzaba un plan de redadas.

Otro trabajador agrícola confesó tener mucho miedo y preocupación al desconocer lo que pudiera pasar cuando Trump asuma la presidencia.

El dirigente convocó a los campesinos en California a mantener “la actitud de ‘sí se puede’ que nos ha caracterizado”, desde que César Chávez tomara la frase como slogan del movimiento conocido como La Causa en los años sesenta. El dirigente dijo que por parte del sindicato campesino “a medida que los desafíos aumentan, también crecerá nuestro compromiso y determinación de ofrecer a todos los trabajadores agrícolas y familias trabajadoras de bajos ingresos las oportunidades y el respeto que merecen”.

Recordó periodos difíciles en California, Arizona, Carolina del Sur, entre otros estados.

“Ya hemos enfrentado y superado la adversidad política muchas veces antes”.

El líder convocó a los campesinos a que vean el periodo de gobierno que está por iniciar “como otro maratón que vamos a correr, no como un arrancón” de corta distancia.