TIJUANA.- Serias repercusiones sigue teniendo en la frontera de Baja California el desabasto de gasolina debido al incremento de precios por parte del gobierno federal y las manifestaciones que ello ha originado, incluido el bloqueo de tres días a las instalaciones de Petróleos Mexicanos.

El hecho ha orillado a los cierres temporales de las autopistas interestatales 805 y 5, y la situación, hasta la noche del lunes9 de enero, seguía sin regularizarse. El precio de la gasolina Premium (la roja) es de 17.81 pesos por litro, mientras la Magna Sin (verde), 16.04, una cifra muy superior a los 14.81 y 13.98 que costaba el litro al 30 de diciembre (del 2016).

Las reacciones no se hicieron esperar y para la primera semana centenares de ciudadanos se manifestaron impidiendo la salida de pipas cargadas de combustible de la terminal de Petróleos Mexicanos (PEMEX) en Playas de Rosarito.

Rompen bloqueo

Después de varios días de bloqueo, policías (grupo anti-motines) y manifestantes se enfrentaron la mañana del sábado 7 de enero, con saldo hasta ahora no suficientemente esclarecido, de heridos por ambos bandos, y más de un centenar de detenidos: 145, (120 hombres, 14 mujeres y 11 menores de edad), de acuerdo a la Procuraduría General de Justicia del Estado.

Mientras los transportistas han amenazado con hacer un paro de labores si no se les autoriza un aumento a 3 pesos a la tarifa, el gobernador de Baja California, Francisco Vega de Lamadrid presentó una propuesta de solución, aunque no logró que la federación le autorizara la reducción en el precio, que si lograron otros estados fronterizos del norte como Laredo.

Busca homologación

Se informó que Vega de Lamadrid entregó una carta a Graco Ramírez, presidente de la Conferencia Nacional de Gobernadores de México, CONAGO, en la cual solicita que esta instancia interceda a favor de los bajacalifornianos con el objeto de que la homologación con el precio fijado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público de México (SHCP), vuelva a tener vigencia. Esto es, aunque subieran los precios en otras ciudades del país, en la frontera de Baja California se igualaba al de California, por la competencia, pero eso cambió a raíz del incremento del 1 de enero, anulándose este acuerdo.

El gobernante bajacaliforniano señaló asimismo que ante el titular de la SHCP, José Antonio Meade Kuribeña, el director de Energía, Joaquín Codwell y el director de PEMEX, José Antonio González Anaya y, presentó tres propuestas concretas:

“1) La homologación de los mismos precios de los combustibles para todos los Estados que componen la franja de la Frontera Norte del País; 2) Modificación del cobro destinado a los gasolineros, para que, por una parte, sean ellos quienes facturen los estímulos fiscales y por otra parte, que los costos a los que compran las gasolinas a Pemex les permitan respetar los precios con estímulo; y 3) Que se reduzca el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) para lograr una reducción en el precio”.

Aunque el gobernador de Nuevo Laredo, Enrique Rivas, señaló que de las pláticas con autoridades de PEMEX, pudieron acordar un precio de 13.26 por litro, este beneficio no se hizo extensivo a Baja California, a pesar de que las gasolineras locales compiten con el gigante estado de California, la quinta economía a nivel mundial.

El presidente nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Enrique Ochoa Reza, asegura por su lado en un reporte que “costó a México 1.1 billones de pesos mantener el precio artificial de la gasolina en los últimos ocho años, lo que hubiera generado recortes al gasto público o nuevos impuestos para el 2017”.

“Lo ocurrido en Baja California y particularmente en Rosarito, es la punta del Iceberg, de una inconformidad social , que ya no tolera más abusos por parte de los gobernantes”, afirmó Armando Reyes, presidente del Partido del Trabajo en Baja California.

Horacio Rentería

Ellatinoonline.com