La alcaldesa Mary Casillas Salas, de Chula Vista, reiteró este jueves que California no dará marcha atrás ni ahora ni nunca a sus políticas de inclusión y desarrollo.

“Apenas ha trascurrido una semana, y muchos de nosotros vemos que la nueva administración resultó ser peor de lo que esperábamos”, dijo la alcaldesa, quien habló a nombre de todos los residentes de la ciudad.

Dijo que la administración Trump decidió sancionar a México, con lo que también castiga a Chula Vista, porque México es el principal, socio comercial de la ciudad.

La órdenes ejecutivas de Trump “amenazan nuestra economía, y amenazan con separar a nuestras familias con condiciones migratorias mixtas, y amenza nuestra seguridad”, declaró la alcaldesa.

“Chula Vista es una de las ciudades más seguras en el país, porque hemos fomentado la confianza entre los oficiales de policía y la comunidad, y mi principal prioridad es la seguridad de toso los residentes”, enfatizó al mencionar que “todos”.

La alcaldesa dijo que “no importa lo que hagamos, la administración Trump va a decidir qué ciudades son santuario, para aplicarles sanciones punitivas”.

Dijo que dadas esas condiciones, como dijo el gobernador Jerry Brown sobre California, en Chula Vista “no vamos a dar marcha atrás ni ahora ni nunca”.

Por su parte el abogado Barkis Vakili, de la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU), destacó que las ciudades que deciden declararse santuario no violan ninguna ley federal, y por lo tanto no deben ser sancionadas.

Dijo que de acuerdo con una investigación de la Universidad de California, las ciudades santuario –donde se prohíbe a los empleados públicos cooperar con redadas o entrega de indocumentados—son las más seguras y las que tienen mayor progreso económico en el país.

El abogado aclaró que no solo hay ciudades santuario, sino también condados y estados santuarios y que en todos ellos se defenderá a los inmigrantes y a los creyentes de todas religiones en tribunales y apegados a la constitución.

Ambos hablaron durante una conferencia de prensa ante el edificio de gobierno del condado de San Diego.