LOS ANGELES.- El procurador entrante de California, Xavier Becerra, dice sentirse satisfecho de que el gobernador Jerry Brown le pidiera que dejara el cargo de congresista para regresar a California a defender al estado, pues en el congreso “no habría podido trabajar con Donald Trump”.

Becerra, abogado demócrata, hijo de madre inmigrante de Guadalajara y padre ferrocarrilero de California pero que creció en México, encabezará la defensa que puede convertir a California en el bastión de resistencia contra políticas de Donald Trump.

Es el primer procurador general de calif0rnia latino y el gobernador Brown dice estar “convencido de que será un campeón en la defensa de todos los californianos”.

Para el procurador, algunos comentarios de Trump son “más que ofensivos, son racistas”.

La forma de defender ante comentarios y acciones racistas, dice, “es como si las cosas racistas se las dijeran a tu hija; lo paras de que siga diciendo y te aseguras de que no lo vuelva a decir”.

Becerra fue llamadO por el gobernador como actor clave para California luego del triunfo electoral de Donald Trump.

El 9 de noviembre, unas horas después de conocerse que Trump había ganado la elección, los líderes legislativos de California comentaron conjuntamente sentirse “como si hubiéramos amanecido en una isla”, pues en el estado la mayoría había votado con un margen de cuatro a uno por Hillary Clinton.

Días después la misma dirigencia presentaba un paquete de iniciativas que podrían poner freno a las propuestas de campaña más polémicas del presidente electo Donald Trump.

Una iniciativa dice que para que California permita la construcción de una nueva barda en su frontera, si se trata de un proyecto de más de mil millones de dólares, tendrá que ser aprobado por el electorado en una elección regular.

Otra prohíbe que en California se reúna información de residentes musulmanes para integrarlos a un banco de datos nacional de seguridad, como potenciales sospechosos.

Una más ofrece a organizaciones civiles fondos para orientar legalmente a los indocumentados e incluso para defensa legal de migrantes en casos necesarios, a condición de que carezcan de antecedentes penales.

Mientras que los jóvenes soñadores, unos 740 mil jóvenes indocumentados, pudieran estar en riesgo de deportación porque entregaron su información confidencial al gobierno federal en el programa de Acción Diferida (CADA), otra propuesta de California impide que las oficinas públicas compartan esa información.

Por otra parte, Trump ha advertido que retirará fondos federales para seguridad pública a las ciudades que se declaren “santuario”, es decir que rehúsen cumplir con una ley de 1996 que obliga a los departamentos de policía y alguacil a retener indocumentados arrestados o infraccionados hasta que las autoridades de migración pasen a recogerlos.

Pero en California la ley estatal Acta de la Confianza prohíbe precisamente esa colaboración.

La mayoría demócrata en la legislatura avanza también en propuestas para que los servicios de salud sean para todos, independientemente de la condición migratoria, y para formar un Instituto de Integración de los Inmigrantes, que ayude a los migrantes no importa su condición migratoria, a integrarse a la sociedad y la vida económica de California.

Son áreas que deberá defender el procurador Xavier Becerra, quien sustituye a Kamala Harris, quien ganó el cargo de senadora federal en la elección. Harris se enfocará en derechos civiles y medio ambiente.

Aparte de Becerra, California contrató la asesoría del ex procurador general Eric Holden, experto en derechos civiles.

Trump ha advertido que ordenará deportar de inmediato a unos tres millones de indocumentados con antecedentes penales.

El procurador Becerra dice que quienes tienen antecedentes criminales pueden estar en riesgo, pero advierte que quienes han sido trabajadores regulares, no deben temer ir a la tienda a comprar leche para sus hijos y quizás no volverlos a ver.

Manuel Ocaño

Ellatinoonline.com