Un inmigrante de Michoacán deportado esta semana opinó que las autoridades de migración estadunidenses aceleran la expulsión de extranjeros que detienen.

“Conmigo, llegaron y me detuvieron y nada más me tomaron huellas y mi nombre y me trajeron a la frontera”, aseguró Joaquín M. detenido en el estado de Idaho.

Reconoció que tenía antecedentes penales en Estados Unidos porque fue detenido por conducir bajo efectos de bebidas alcohólicas en el 2014, pero se encontraba en libertad condicional.

“Quién sabe si sería por esa razón. Me pareció que me buscaban, porque fueron directo por mí”, explicó.

Según Joaquín, quien asegura que en el futuro va a intentar cruzar de nuevo la frontera, en el traslado a la frontera de California supo de otros casos en que las autoridades también detuvieron a personas que tenían antecedentes y fueron deportadas de manera expedita.

Ninguna de las personas que mencionó pudo ser contactada, aparentemente porque regresaron a sus lugares de origen.

El jueves de la semana pasada salía de trabajar en un restaurante cuando lo detuvieron las autoridades de migración.

Con las órdenes ejecutivas que ha emitido el presidente Donald Trump cambia la lista de “prioridades” para deportaciones. Hasta la salida del expresidente Barack Obama, era prioridad deportar indocumentados con antecedentes penales. Con Trump la lista se amplía a quienes cometen faltas menores que ameritarían infracciones o sanciones menores.

Con la reclasificación, durante la administración son prioridad para deportación unos ocho millones de indocumentados, de acuerdo con una investigación el diario Los Ángeles times de este fin de semana.

Ninguno de los refugios en la ciudad de Tijuana reporta cambios en el flujo de migrantes deportados, de acuerdo a consultas.

En el Albergue del Ejército de Salvación, el mayor Andrés Saldaña explicó por ahora no se ha notado un incremento de indocumentados deportados y sólo algunas personas han comentado en el refugio que los detuvieron al azar.

Explicó que las autoridades de migración se enteran cuando algún migrante infractor va a salir de la cárcel, lo mismo si estuvo un día o purgó una condena, y entonces se presentan a detenerlo para deportación.

El mayor opinó que si hay una deportación masiva; los refugios en Tijuana serán insuficientes para atender a todos los expulsados.

Una coalición de albergues para deportados que incluye también a la Casa del Migrante, envió en enero una carta al presidente Enrique Peña Nieto para solicitarle que apoye la creación de un refugio oficial en la ciudad de Tijuana, además de mantener ayuda a los albergues que ya operan.

“Tal vez no se no vaya a haber una deportación masiva a un mismo tiempo, pero necesitamos estar preparados para ofrecerles a los deportados refugio digno y asistencia adecuada”, explicó el mayor Saldaña.

Si llega a presentarse una deportación masiva, los refugios en la ciudad de Tijuana tendrán que desahogar a una numerosa comunidad de refugiados haitianos que esperan cita para presentarse ante autoridades de migración estadunidenses a solicitar refugio, de acuerdo con el padre Pat Murphy, director de la Casa del Migrante.

Ante la posibilidad de que, luego de esperar meses por su cita ante autoridades estadunidenses puedan ser deportados, muchos haitianos han informado a los albergues que preferirían permanecer en Baja California con permiso del gobierno de México para trabajar.

Manuel Ocaño

Ellatinoonline.com