La demencia y el Alzheimer son enfermedades muy temidas que están aumentado rápidamente. Hay millones de personas viviendo con estas enfermedades. El no poder recordar, razonar o reconocer a las personas amadas es algo terrible tanto para la persona que lo sufre como para las personas cercanas a ellos.

Pero hay esperanza. Estas condiciones degenerativas no son parte normal de un envejecimiento saludable. Se pueden prevenir y en algunos casos, sus síntomas pueden ser revertidos. La solución no es cara ni difícil. Está basada en cambios en la alimentación, principalmente en eliminar o disminuir el consumo de azúcar y gluten (trigo y los alimentos derivados de él como las harinas, panes, pastas). El consumo en exceso de estos está relacionado con el deterioro cerebral.

En ciertos estudios médicos, se encontró que comer en exceso el azúcar y otros carbohidratos (todos los carbohidratos se convierten en azúcar) daña tanto la estructura física del cerebro como su función. Los niveles altos de azúcar en la sangre están asociados con un deterioro de la memoria y con una reducción del área del cerebro que se utiliza para recordar cosas y eventos a largo plazo.

En cuanto al gluten, multitud de estudios han demostrado los efectos dañinos que puede tener sobre los sistemas digestivos e inmunológicos y sobre también la salud del cerebro. Durante la digestión, el gluten se divide en pequeñas proteínas que pueden atravesar la barrera cerebral. Al atravesarla, se unen a ciertos receptores en el cerebro y producen la sensación de bienestar que asociamos con los alimentos de confort por lo que nos vemos atraídos a ellos en momentos de estrés. Lo que es peor es que desencadenan una avalancha de inflamación en todo el cuerpo, particularmente en el cerebro. La inflamación en el cerebro puede experimentarse como nebulosidad mental o pensamiento brumoso, dificultad para concentrarse y para encontrar las palabras correctas, dolores de cabeza, depresión y otras enfermedades mentales. Con el tiempo, esta misma inflamación puede causar daño permanente al cerebro, contribuyendo a la demencia y el Alzheimer.

Puedes reducir la inflamación cerebral asociada con las enfermedades crónicas y el deterioro cognitivo disminuyendo el consumo del gluten y azúcar. Si puedes eliminarlos por completo, es todavía mejor, no solo para tu cerebro sino también para tu energía, tu figura, tu salud en general. Busca alimentos que también te produzcan confort pero que no dañen tu salud y tu peso. Y cuando busques reducir el azúcar, no te olvides de los jugos de frutas, los cuales están cargados de azúcar y generalmente se les ha quitado su fibra. Al estar en forma líquida y sin fibra, provocan aumentos radicales en el azúcar de tu sangre con iguales efectos que un pastel, inclusive, a veces peores.

Maru es Fundadora de Flaca Forever®. Te ayuda a retomar el control de tu salud, tu peso y tu vida. Contáctala: info@flacaforever.com.