Quien no conozca a Johana Saavedra, con su elegancia en el vestir y en los arreglos, y por el cuidado de su piel torneada, difícilmente sospecharía que la joven alta, de cabello rubio habla español, que es latina inmigrante, y muchos menos imaginaría que es una mexicana transgénero que por serlo enfrenta creciente discriminación.

“Los problema comienzan generalmente en el trabajo, porque quien me contrata quiere tratarme de acuerdo con lo que dicen mis documentos, mi acta de nacimiento”, explicó Johana, de unos 30 años de edad ,quien ha vivido más de la mitad de su vida en California.

Evita dar muchos detalles sobre las ocasiones en que ha sido discriminada, pero explica que, como cualquier otra persona, “una tiene que trabajar, ganarse la vida, y eso no significa cambiar sexo por dinero”.

También recuerda con facilidad una tarde en que en su trabajo simplemente no le permitieron utilizar instalaciones sanitarias ni ausentarse en su horario; en su desesperación tuvo que buscar algún rincón en la calle, donde la descubrió la policía, que la sancionó de nuevo de acuerdo con el género que indicaban sus documentos.

“Siendo mexicana, transgénero e indocumentada, la discriminación es más abierta”, explicó Johana.

El asambleísta Todd Gloria dijo que el caso de Johana está lejos de ser particular. “California es el hogar de más de cien mil adultos transgénero, son parte importante de nuestra comunidad y de la fuerza de trabajo que representan”, comentó el legislador.

“Desafortunadamente las personas transgénero enfrentan un trato muy injusto”, agregó Gloria, “por lo menos el 27 por ciento de los trabajadores transgénero han reportado que fueron despedidos, que se les negó promoción o no fueron contratados en el último año”.

Peor aún, “más del 15 por ciento reportan haber sido abusados física, verbal o sexualmente hostigados en el último año”, denunció Gloria.

Bamby Salcedo, la directora ejecutiva de TrasnLatin@, una organización civil de asistencia a las personas transgénero, explicó que “la discriminación se multiplica cuando se trata de inmigrantes latinas transgénero, especialmente si son indocumentadas”.

“Somos discriminadas simplemente por ser quienes somos, pero además está la barrera del lenguaje, de que somos inmigrantes, de que somos latinas; lógicamente las oportunidades se disminuyen para nosotras”, comentó Salcedo.

“En sí para la comunidad trans existe mucho la discriminación, pero cuando hablamos de las personas trans latinas inmigrantes, las situaciones se multiplican”, y esa comunidad no cuenta con muchas opciones de ayuda, dijo la dirigente.

La situación no ha pasado desapercibida para el senador estatal Ricardo Lara, quien promueve una propuesta de ley que de aprobarse convertirá a California en el primer estado en el país en establefer reglas claras en los lugares de trabajo para las personas transgénero, especialmente las latinas e inmigrantes.

“Vemos un sinfín de casos de discriminación, especialmente con los empleados transgénero inmigrantes”, dijo el senador en conversación con El Latino; “vemos que los despiden de sus trabajos cuando exigen derechos mínimos y básicos, como usar el baño adecuado o defender sus derechos si son discriminados por sus compañeros de trabajo o por los clientes de los lugares donde trabajan”.

De acuerdo con el senador, California tiene muchas leyes contra la discriminación que podrían proteger los derechos de los trabajadores transgénero pero necesita todavía otra ley que eduque acerca de esa comunidad en el mercado laboral.

Lara propone con la iniciativa SB179 que los centros de trabajo impongan cursos de sensibilización a administradores o gerentes en los lugares donde haya por lo menos 50 empleados, que esos centros coloquen letreros que especifiquen los derechos de las personas transgénero, y que los empleados transgénero tengan capacitación laboral.

La propuesta ya fue aprobada en el senado estatal por mayoría y tiene como plazo el 15 de septiembre para que también sea aprobada en la asamblea legislativa o cámara baja, para luego enviarse al gobernador.

Lara y la también senadora Toni Atkins, de San Diego, declararon por separado que si la propuesta se aprueba en California, es muy probable que otros estados adopten leyes similares.

Manuel Ocaño

Ellatinoonline.com