CIUDAD DE MEXICO.- Del 1 al 5 de septiembre se efectuó en la Ciudad de México la segunda de siete rondas entre los negociadores del Tratado de Libre Comercio para el Norte de América (TLCAN o NAFTA por sus siglas en inglés) de Estados Unidos, México y Canadá.

La ronda de negociaciones ha sido, hasta ahora, sin embargo, más bien protocolarias, pues sólo se han puesto sobre la mesa propuestas generales, y se encuentran pendientes de abordar los asuntos controversiales.

Entre los temas complicados se destacaría el llamado capítulo 19, sobre resolución de controversias y el déficit comercial, que son dos tópicos que el gobierno de Estados Unidos ha cuestionado y que podría ser causa de un eventual retiro del acuerdo trilateral.

Durante esta segunda ronda de negociaciones, que fue considerada por los participantes como “exitosa”, tomaron parte el Representante de Comercio Exterior de Estados Unidos, Robert Lighthizer, la Ministra de Asuntos Exteriores de Canadá, Chrystia Freeland y el Secretario de Economía de México, Ildefonso Guajardo, quienes estuvieron acompañados por más de veinte grupos de trabajo integrados por expertos comerciales y funcionarios técnicos.

Guajardo Villarreal afirmó que el compromiso al que llegaron los representantes de los tres países es llevar a cabo una negociación “acelerada e integral”, que pudiera estar lista antes del fin de este año.

“Encontrarle la cuadratura al círculo”

El secretario mexicano aseguró que los negociadores “buscamos cerrar lo que inmediatamente podamos lograr en el corto plazo; plasmar en textos concretos, unificados, las diferencias y empezar a discutir los temas de gran complejidad para ver si podemos encontrarle una cuadratura al círculo.

Uno de los puntos entre los que hubo coincidencia entre los negociadores del tratado es que tendrá que salir un texto unificado, pero no tocaron otros tres temas escabrosos principalmente para México y Canadá: el relativo a las reglas de origen, el laboral y el de medio ambiente.

Bajos salarios

En el caso específico de México, sobresale el hecho de que los trabajadores de la industria manufacturera del país Azteca perciben salarios raquíticos (en pesos), en contraste con los de Estados Unidos y Canadá, que tienen ingresos en dólares con una diferencia de casi 17 X 1.

Asimismo, el presidente estadounidense Donald Trump, ha insistido en que Estados Unidos podría salirse del acuerdo si no se dan condiciones equitativas, pues para su país, sostiene, sólo ha significado la pérdida de empleos y un déficit creciente.

“Tenemos que atender las necesidades de aquellos perjudicados por el TLCAN actualmente, especialmente los trabajadores de manufactura” de Estados Unidos”, advirtió Robert Lighthizer.

Las coincidencias

“El objetivo de toda negociación comercial es tener un impacto favorable en la calidad de los empleos generados y en el nivel salarial”, aseguró por su parte Ildefonso Guajardo, pero sin aludir a qué podría hacer el gobierno mexicano para lograr una homologación salarial, cuando sus trabajadores siguen cruzando la frontera en busca de mejores salarios en Estados Unidos.

En el único punto donde coincidieron los negociadores de los tres países del norte de América es que se tiene que reformar o modernizar el TLCN, atrasado 23 años, al haber entrado en vigencia el 1 de enero de 1994.

Se confirmó finalmente que la tercera ronda de negociaciones tendrá lugar en la ciudad de Otawa, Canadá, del 23 al 27 de septiembre próximo, donde se espera que por fin se aborden los temas cruciales.

Horacio Rentería

Ellatinoonline.com