CHULA VISTA.- Dulce Miriam García no tiene ninguna duda que fue su madre la que le dio el mayor apoyo para que estudiara, cuando destinó todos sus ahorros para que ella tuviera una carrera.

Sin embargo para poder hacerlo, narró, su madre tuvo que trabajar de noche y con gran sacrificio personal, en la limpieza de un lujoso hotel de San Diego.

Hoy Dulce, una Dreamer que fue traída al país por sus padres cuando tenía cuatro años, cuenta no sólo con la carrera de Leyes, de Cleveland-Marshall College of Law, sino la licenciatura que previamente obtuvo en la Universidad de California, San Diego (UCSD).

La joven, quien ejerce su profesión como abogada en un despacho de Chula Vista, forma parte del grupo de 6 ‘Soñadores’ que están demandando al gobierno federal y a Donald J.Trump, “en su capacidad oficial como Presidente de Estados Unidos”, según se establece en la demanda presentada ante la Corte del Distrito Norte, con sede en la ciudad de San Francisco.

Los demandantes

Acompañan a Dulce en la demanda, Viridiana Chabolla Mendoza, una estudiante de Leyes, en primer grado, de la Escuela de Leyes, Irvine, de la Universidad de California; Miriam González Ávila, una Maestra de Crown Preparatory Academy de Los Ángeles y candidata a una Maestría de Artes en Estudios Urbanos de la Universidad Loyola Marymount.

Asimismo, aparecen Norma Ramírez, una estudiante de Salud Pública de la Universidad y candidata a doctorado en Psicología Clínica de la Universidad de Harvard; Jirayut Latthivongskorn, Estudiante de Medicina, de Cuarto Grado, de la Universidad de California, San Francisco y Saúl Jiménez Suárez, un Maestro de Educación Especial, Coach y Mentor en Los Ángeles, California. Todos ellos beneficiarios del

En entrevista con El Latino de San Diego, Dulce García advierte de entrada que tiene confianza en las cortes de California y espera que el juez o la juez del caso valore todos los factores o considerandos de que les asiste la razón al interponer dicho juicio.

Sufrieron persecución de la 187

García, de 34 años de edad, recordó que junto con sus padres sufrió la persecución de la Proposición 187 del ex gobernador Pete Wilson; anticipó que en la demanda afirman que no se debió separar a los padres, y eliminar el programa DAPA, pues son parte de la familia y dijo que en lo personal está convencida que el fondo de DACA no es sólo económico, pues es sabido que para el país ha representado un beneficio $460 billones, en una década, sino primordialmente “humanitario, por eso es urgente una reforma migratoria integral”.

“Las mujeres y los hombres jóvenes que presentan esta demanda encarnan el Sueño Americano. Traídos a este país como niños y criados en familias que a menudo luchaban con la pobreza y la falta de vivienda, han logrado un éxito notable a través del trabajo duro, la determinación feroz y la resistencia increíble”, se indica en la demanda.

Y precisa: “La decisión de poner fin al pDACA una promesa incumplida y una violación sin precedentes de los derechos constitucionales de los Demandantes y otros jóvenes que dependían del gobierno federal para honrar esa promesa. El gobierno estableció el programa DACA con gran fanfarria en 2012”.

“Una decisión cruel, injusta e ihhumana”

Dulce García consideró que la decisión del Presidente Trump y (el Procurador General, Jeff Sessions), de rescindir el programa DACA, “es realmente un ataque, una decisión cruel, injusta e inhumana”.

La muchacha recuerda con tristeza que un hermano de ella, quien no tuvo la oportunidad de estudiar una carrera de Ingeniería en este país, por falta de dinero, se vio obligado a regresar a México al vencerse su permiso de DACA.

“Eso no quiero que me pase a mí”, dijo la ejemplar estudiante y profesionista latina, quien señaló que siguió a detalle (y admiración) el caso de Sergio García, el primer indocumentado en recibir licencia y ejercer como abogado profesional y que le abrió las puertas junto a muchos otros estudiantes del país.

Pero ahora, los días y los meses están contados para Dulce García, quien dijo que en mayo de este año abrió su oficina firmando un contrato por cinco años, con renovación cada dos, enfrentándose a la que calificó como una “inhumana y cruel” decisión por parte de la administración del gobierno federal estadounidense.

Al recordar que en marzo del año entrante se vencen los primeros permisos de DACA, anticipó finalmente que espera una resolución favorable de parte de los tribunales, pero si no fuera así, recurrirían –junto al equipo de abogados a los que tienen gran confianza- a una revisión del caso ante el 9n0. Tribunal de Apelaciones y aún si fuera necesario, a la Suprema Corte Justicia de la Nación.

Horacio Rentería

Ellatinoonline.com