CHIAHUTLA DE TAPIA, PUEBLA.- Al estado mexicano de Puebla siempre se le ha caracterizado por la cantidad de Iglesias o templos católicos con las que cuenta.

De hecho, datos preeliminares indican que fueron 165 los atrios religiosos que resultaron dañados tras el terremoto del pasado martes.

Uno de los incidentes trágicos lo alcanzó a una familia mexicana de apellido Villanueva, pues más de una decena perdieron la vida en el momento en que celebraban un bautizo de una niña, quien también pereció a causa del temblor de tierra ocurrido este martes 19 de septiembre.

Fueron once los ataudes que rodeados de velas y baldes de flores, formaban una fila en las calles de Atzala, Puebla, el miércoles 21, un día después del terremoto.

Mientras el Papa Francisco adelantó que la sede del Vaticano enviará los primeros $150 mil para la restauración o reconstrucción de Iglesias que resultaron dañadas en el estado de Puebla, voceros de la Arquidiiócesis de México, anticiparon que las Iglesias no serían derrumbadas sino restauradas.

Asimismo, el popular semanario de la Arquidiócesis de México, considera como “imperative” que el Congreso de ese país haga “reasignaciones” en diversas partidas del Presupuesto para el 2018, para la reconstrucción de casas y templos en las zonas afectadas por el terremoto del 7 de septiembre.

“Es imperativo un llamado a los diputados del H. Congreso de la Unión para analizar responsablemente el proyecto de Presupuesto 2018, y hacer reasignaciones en las distintas partidas presupuestales”, señala el semanario católico, en su editorial del 17 de septiembre, titulado “Damnificados”.

Pero no sólo al Vaticano le preocupa el presente y futuro de estos edificios religiosos, la mayoría, los cuales sufrieron serios daños, sino al Instituto de Antropología e Historia (INAH), pues la mayoría son antiguos y datan de muchos años, por lo que son consideradas como patrimonies históricos, por parte de dicha dependencia, al igual que otras edificaciones, sumando poco más de 220.