El cierre de menos de 48 horas del paso de San Diego a Tijuana hacia la garita mexicana de El Chaparral causó que decenas de miles de personas se abstuvieran de cruzar la frontera el fin de semana.

El cierre inició el sábado a las 3 de la mañana y estaba programado para terminar el lunes al mediodía, pero se adelantó 12 horas, a la media noche del domingo al lunes.

Sin embargo la mayoría de los residentes de California que pasan los fines de semana en Baja California y miles de personas que cruzan de Tijuana a hacer compras a San Ysidro y el sur del condado dejaron de pasar en sábado y domingo.

Como resultado, en la mañana del domingo se podían ver calles casi vacías, tanto de vehículos como de peatones en San Ysidro.

En la esquina del Boulevard de San Ysidro y Camino de la Plaza, a una cuadra de la terminal del troley, una de las intersecciones más concurridas por la garita más transitada en el mundo, por momentos había una sola persona a pie, y un solo automóvil.

“Desde el sábado está así, hay muy poca gente”, dijo el vigilante de la tienda de 99 centavos. En el estacionamiento de un swap meet había dos autos, en una de las casas de cambio más visitadas no había fila de espera, en un negocio de pollo frito preferido entre visitantes de Tijuana la clientela era mínima.

La noticia del adelanto de apertura alegró a muchos conductores que todas las mañanas cruzan de Tijuana a San Diego a trabajar pero regresan en horas de la tarde.

De acuerdo con un cálculo del Departamento del Transporte de California (CalTrans), los conductores podrían hacer hasta una hora para llegar a la garita de Otay al estar cerrado el paso a El Chaparral.

Pero ahora vienen meses en que los conductores usarán unos tres o cuatro carriles para llegar a la salida de El Chaparral.

“Aún tenemos una cantidad significante de trabajos por hacer en orden para completar el proyecto de realineamiento y expansión el verano del 2019,” dijo Anthony Kleppe, el responsable del proyecto en la Administración General de Servicios (GSA) en la garita de San Ysidro.

Se trata de una reducción de los seis carriles que había hacia El Chaparral antes del cierre de este fin de semana.

Si además la oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) instala su retén de inspección de salida, el cruce a Tijuana podría prolongarse.

Al final los conductores tendrán mejores opciones. El proyecto de 741 millones de dólares terminará con diez carriles de salida de San Diego a Tijuana que desembocarán en la garita de El Chaparral, la más moderna de las 42 que hay en la frontera mexicana, en operaciones desde noviembre del 2012.

Por ahora unos 40 mil vehículos cruzan en promedio diario de Tijuana a San Diego pro las mañanas y prácticamente el mismo número regresa a Tijuana por las tardes.

Manuel Ocaño

Ellatinoonline.com