Madre e hija marchaban juntas en San Diego en una protesta contra el acoso y el abuso sexuales y al llegar al final de la marcha, ante el edificio de gobierno del condado, revelaron que ambas fueron acosadas sexualmente cuando cada una de ellas tenía 14 años de edad.

Nosotras protestamos –dijo la señora Anita Raj—porque somos ejemplo del acoso que pasa de una generación a otra y que es momento de que se detenga,

Cuando la señora tenía 14 años y asistió a una feria de ciencias de escuelas fue acosada sexualmente.

Isha, su hija que ahora tiene 17 años, platicó que cuando tenía 14 años al salir un día en la biblioteca pública en La Jolla también fue acosada sexualmente.

Ambas eran tan jóvenes cuando tuvieron que enfrentar esas circunstancias que experimentaron terror y sorpresa, les resultó grotesco e inesperado.

Madre e hija y otros centenares de víctimas y sobrevivientes de agresión y acoso sexual marcharon en San Diego durante el Día de la Eliminación de la Violencia Contra las Mujeres.

Fuera del edificio de gobierno del condado de San Diego varias personas se declararon víctimas de asalto y acoso sexual como parte de una campaña nacional identificada como #MeToo o yo también; el lema que las mujeres víctimas de acoso y agresión sexual van usando conforme revelan que fueron ofendidas.

La campaña es nacional y consiste en revelar abusos y acosos, la mayoría cometidos cuando las víctimas eran menores de edad.

Sin embargo en California esta semana ya llevó a la renuncia de un legislador demócrata y a que el senado congelara también a uno de los suyos.

En San Diego junto a las Raj Silverman también marcharon adultas mayores, lo que se traduce que este es un problema sin atender adecuadamente por generaciones.

En la marcha en San Diego participaron hombres comprometidos a apoyar un cambio cultural con mayor respeto hacia las mujeres.

Muchas les llamaban aliados. Las mujeres y sus aliados en la marcha fueron más de 500 personas, calcularon las autoridades.

El movimiento ha cobrado gradualmente fuerza en el país.

Cuando algunas actrices de Hollywood comenzaron a revelar que el influyente productor Harvey Weinstein había abusado sexualmente de ellas y en menor grado las había acosado, inició un efecto dominó que todavía no se detiene.

Cada semana se suman más actrices a la denuncia contra Weinstein, y ahora contra congresistas, e inclusive contra el presidente Donald Trump por acoso.

En la arena política primero se reveló que el aspirante republicano que quiere ocupar el cargo que dejó en el senado en el procurador Jeff Sessions, Roy Moore, había abusado de una menor de 14 años de edad.

Moore rechazó abandonar la contienda en una elección especial y ahora lo apoya el presidente Trump, ante desacuerdo de legisladores de su propio partido.

Pero por el lado demócrata, una congresista de California, Jackie Speier, reveló que también dos congresistas de su bancada están acusados de cometer acoso en el capitolio.

Pero luego de eso, la cadena CNN consultó en el congreso y unas 50 personas, entre personal y asistente, denunciaron que en el capitolio hay un acoso sexual constante, que va desde lo sutil hasta lo abierto.

En California esta semana renunció el asambleísta Raúl Bocanegra, presionado por testimonios de mujeres que lo acusaron de actitudes inapropiadas y machistas desde hace años.

Por lo menos 35 legisladores de ambos partidos pedían la destitución de Bocanegra cuando prefirió renunciar.

Mientras tanto el senador Tony Mendoza, también demócrata, fue suspendido en comités a la espera de resultados de una investigación sobre acusaciones pro acoso sexual.

Los presidentes de la cámara baja estatal, Tony Rendón, y del senado, Kevin de León, se comprometieron a depurar actitudes sexistas en la legislatura.

Manuel Ocaño

Ellatinoonline.com