El grupo aguardó a que iniciara el ocaso y sigilosamente inició su operación. Estacionaron dos vehículos con tableado sobre el toldo a solo unos pasos de la barda que separa a Otay Mesa, California, y la colonia Las Torres de Tijuana. Cuando la patrulla fronteriza se descuidó, desde lo alto de los vehículos inició una silente y sigilosa protesta de la que casi nadie se dio cuenta en el terreno, pero invadió las redes sociales.

La Brigada de la Luz de San Diego comenzó a proyectar con luminosidad blanca intensa sobre los prototipos de muro del presidente Donald Trump símbolos de oposición a la barda.

Una escalera, la máscara de un luchador de lucha libre, de la cintura para arriba a la estatua de la libertad, leyendas de apoyo a refugiados, a inmigrantes.

Eran delgadas láminas de metal recortadas a manera de stencil que fueron colocadas una tras otra sobre un intenso proyector de luz que cruzó los cerca de 800 pies hasta plasmarse sobre los prototipos que habían sido terminados apenas unas dos semanas antes.

La fotógrafa Jill Marie Holslin subía co0nforme pasaban las fotos de esas proyecciones a Facebook, alguien las reprodujo también en Twitter.

De pronto las imágenes se hacían virales.

La protesta de la Brigada de la Luz duró cerca de media hora. Detrás de uno de los prototipos había un vehículo de la patrulla vigilando pero el o los oficiales solo se percataron cuando ya casi todo estaba terminado.

El operativo fue más bien secreto, solo Holslin y un camarógrafo cubrieron la protesta. Sin embargo en redes sociales circulaba sin cesar.

La protesta tuvo un impacto en la prensa nacional e internacional.

A medida que las fotografías se fueron compartiendo en redes sociales, la fotógrafa Holslin recibió comentarios desagradables que personas que son simpatizantes del muro fronterizo.

Más recientemente informó que su cuenta de Facebook había sido hackeada y no podía subir más fotografías pero en cambio incluyó un vínculo a su portafolio de fotos, uno de los acervos más completos de imágenes sobre el muro y la frontera.

Manuel Ocaño

Ellatinoonline.com