SAN DIEGO.- Para diversos grupos protectores de animales la dieta cotidiana de los seres humanos representa hoy en día además de un problema de nutrición también un conflicto de carácter moral.

Los resultado de una serie de investigaciones llevadas a cabo por dichas organizaciones revelan la crueldad que implica la producción industrial de huevo, leche y carnes de pollo, res, cerdo y pescado.

De acuerdo a People for the Ethical Treatmnt of Animals o PETA, la mayoría de la gente ignora que el hecho de llevar huevos de gallina a la mesa convierte a estos animales en los más abusados del planeta.

Miles de aves son torturadas cada día, se les obliga a consumir su propio excremento y son mantenidas en espacios tan reducidos que es imposible que puedan extender las alas ya no se diga caminar.

En el proceso de la engorda, los pollos deben comer alimentos adulterados con hormonas y otras substancias hasta que alcanzan un peso que les rompe las piernas y les hace estallar el corazón. No es raro que tanto las gallinas ponedoras, como los pollos, mueran por infartos.

“De la granja al refrigerador” es un documental sobre la industria de la carne en el que grupos defensores de animales muestran los abusos cometidos por los trabajadores de granjas y plantas sacrificadoras en contra de reses, cerdos y peces en el proceso de aprovechamiento de su carne.

La denuncia ha sido formulada, entre otras, por las organizaciones MercyforAnimals.org, AdoptaCollege, org, VeganOutreach.org, VeganBodyBulding.com, VegCooking.com, PCRM. org y PetaMall.com.

Aunque algunas de las quejas proceden de grupos ambientalistas y vegetarianos, no se trata de dejar de consumir carne pues los nutricionistas coinciden mayoritariamente en la necesidad que tiene el cuerpo humano de este tipo de proteínas.

Es más bien una exigencia para que las autoridades sanitarias de gobierno exijan a las empresas industrializadoras de estos alimentos condiciones apropiadas de funcionamiento, en especial en lo que concierne al trato que le dan a los animales.

La denuncia es doblemente grave porque también expone que el procesamiento masivo de carne y huevo representa una amenaza para la salud pública porque pone en el mercado productos derivados de animales enfermos.

Si usted tiene alguna duda sobre lo que está consumiendo o sospecha de una práctica indebida del proceso de industrialización de alimentos, puede hacer una denuncia ante las autoridades correspondientes. También puede obtener mayor información en el sitio de Internet GoVeg.com

Michelle Salazar

Ellatinoonline.com