La administración del presidente Donald Trump reconoció que el número de detenciones de indocumentados en la frontera cayó a su nivel más bajo en casi medio siglo, y sin embargo, argumentó que planea continuar la construcción del muro fronterizo de por lo menos 22 mil millones de dólares (22,000,000,000) que prometió el presidente.

El Departamento de Seguridad Interior (HSD) informó que el número de detenciones de indocumentados en el año fiscal 2017 fue de 310 mil 531 personas; es el número más bajo registrado desde 1971.

En cambio al interior del país, las detenciones de la oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) alcanzó la cifra récord de más de 143 mil personas en el mismo año fiscal 2017.

A lo largo de la semana y hasta el cierre de ésta edición, la patrulla fronteriza no respondió a una solicitud de entrevista para explicar por qué necesita una nueva barda imposible de escalar o perforar cuando cada vez hay menos indocumentados en la zona.

En Washington, la portavoz presidencial, Sarah Huckabee Sanders , quien dijo que el número de arrestos fronterizos descendió por “la efectividad de la presidencia de Trump”.

Sanders agregó que, pese a esa disminución en detenciones, “la necesidad del muro fronterizo y la seguridad fronteriza continúa”, pero sin explicar por qué.

Ante la posibilidad de que el público perciba que el siguiente muro, que prometió el presidente en campaña, es innecesario, el congresista Duncan Hunter reunió este fin de semana a unos 60 simpatizantes de Trump de todo el estado de California y de Arizona en un acto de apoyo en Otay llamado “construyan el muro”.

El propio congresista dijo que le pareció el momento adecuado para “impulsar apoyo al presidente” en cuanto a la construcción del muro.

Mientras tanto la patrulla continúa esta semana las pruebas a los ocho prototipos de muro que se construyeron en la zona de Otay Mesa, pero el dinero para construir la barrera sigue son aprobación en el congreso.

El congreso pasó del viernes de la semana pasada al 22 de diciembre la fecha para votación sobre un presupuesto en el que el presidente Trump quiere incluir los fondos para la construcción del muro.

Tentativamente el mandatario trataría de ligar la continuidad del programa de DACA que protege ante deportaciones a 800 mil jóvenes soñadores a la aprobación del muro, pero la mayoría de la bancada demócrata se opone a mezclar ambas iniciativas.

Por lo menos 30 congresistas republicanos apoyan a los jóvenes dreamers aunque sin oponerse a los fondos para la construcción del muro.

Manuel Ocaño