Una dreamer y abogada de migración de Chula Vista que demandó al presidente Donald Trump, Dulce García, podría salvar DACA ante la intención federal de desmantelar el programa si el congreso falla en continuarlo o sustituirlo.

La demanda avanzó esta semana en la corte de apelaciones, en contraste con intentos en el congreso por aprobar una nueva versión de DACA antes de que terminara el año.

“Tengo todas mis esperanzas puestas en este caso; como ya sabemos el congreso nos está hasta el día de hoy defraudando, de nuevo fallando, y tengo todas mis esperanzas en que este caso podría por lo menos mantener el programa de DACA en pie”, dijo la abogada.

Un magistrado de la Novena Corte de Apelaciones consideró esta semana en seguimiento a la demanda de García el impacto económico de cancelar el programa de DACA y dejar a cientos de miles de jóvenes, muchos de ellos profesionales, en el desempleo. El magistrado William Alsup explicó que el impacto no sería solamente para los beneficiaros de DACA y sus familias, sino también para las empresas e instituciones en las que trabajan los dreamers.

“En lugar de ser miembros productivos de la sociedad, estarán en la lista de desempleo”, opinó el juez.

Si el caso no se resuelve en la corte de apelaciones, pasará, como se perfila, a la Corte Suprema de Justicia.

García dijo recientemente a El Latino estar dispuesta a llevar su demanda hasta el máximo tribunal de la nación “y hacerlo ya, porque muchos dreamers que ya no pudieron renovar DACA están en peligro” de potencial

deportación.

Hasta esta semana más de doce mil jóvenes soñadores han perdido la protección de DACA ante deportaciones.

García dijo en la entrevista que interpuso su demanda colectiva, que representa también a otros cinco dreamers, porque la orden del presidente, de suspender o desmantelar gradualmente el programa, viola los derechos constitucionales de los beneficiarios del programa de Acción Diferida para quienes Arribaron en la Niñez o DACA.

La administración del presidente Trump suspendió el programa el 5 de septiembre y dejó en manos del congreso la decisión de renovarlo y continuarlo, o sustituirlo.

Pero la intención del mandatario era vincular la sobrevivencia de DACA con otros temas de su agenda de migración, como el financiamiento para la construcción de su muro o contratar miles de oficiales de migración.

Pero la demanda indica que DACA es un acuerdo entre dos partes, el gobierno federal y los dreamers, en el que Estados Unidos pidió a los jóvenes información sensible y someterse a revisión de antecedentes, a cambio de protección temporal renovable.

“Al dar el paso irreversible de identificarse ante el gobierno, los dreamers incluidos en la demanda y otros confiaron en que el gobierno cumpliría su palabra”, dice el texto de la demanda.

La abogada García acudió a la audiencia en la corte de apelaciones en San Francisco cuando llevaba seis días en una huelga de hambre para demandar a la congresista Diane Feinstein solidaridad con los jóvenes soñadores.

El programa de DACA que inició en el 2012 había beneficiado hasta septiembre a unos 800 mil jóvenes soñadores en el país.

La organización Dialogo San Diego calcula que en el condado hay por lo menos 40 mil jóvenes inmigrantes con requisitos para DACA.

En promedio, uno de cada cuatro dreamers vive en California, y en todo el país la mayoría de los beneficiarios son de origen mexicano.

Manuel Ocaño

Ellatinoonline.com