El gobierno de California ya consiguió que un marine deportado regresara al otorgarle perdón por el delito estatal que había cometido, la falla en la que se basaron autoridades de migración para echarlo del país hace 15 años.

Ahora están en espera de decisión ante cortes federales otros dos militares que fueron deportados a Baja California también por delitos estatales y que en la primavera recibieron perdón del gobernador Jerry Brown.

Pero esta noche buena, el gobernador también otorgó perdón a dos inmigrantes asiáticos que podrían ser deportados por faltas estatales.

Rottanak Kong y Mony Neth, refugiados camboyanos que huyeron del régimen de su país estuvieron por separado en la cárcel. El primero por robar un auto y conducirlo a alta velocidad en el 2003 y el segundo por posesión de artículos robados en 1995.

Aunque los dos camboyanos pagaron su deuda con la sociedad, ambos se encuentran en proceso de deportación por los mismos delitos por los que purgaron sentencias –lo mismo ocurrió a los soldados deportados, habían estado en prisión–.

Con ambos perdones, a los ex militares y a los refugiados, lo que el gobernador Brown ha hecho no es perdonar delitos que ya fueron pagados, sino destacar en sus récords criminales que ya fueron perdonados.

Con esta modalidad de perdón, California abre un nuevo modelo de evitar separaciones familiares inmigrantes.

El integrar el perdón a los récords criminales evita que las autoridades de migración cumplan detenciones para deportación dentro del margen de posibilidades que amplió la administración del presidente Donald Trump: que sean deportados quienes hayan sido condenados por cualquier delito, y también quienes hayan sido acusados, aun si se comprobó que no cometieron los delitos.

El perdón estatal de California borra ambas posibilidades.

Con los soldados deportados y perdonados, la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) representa a los tres militares ante cortes federales.

En el caso de los inmigrantes camboyanos el perdón estatal ya permitió que uno de ellos saliera libre condicionalmente y el otro aguarda su liberación. Ambos, como en el caso de los militares, tendrán que presentarse ante cortes de migración.

Por ahora California es el único estado que ha revertido por lo menos una deportación y suspendido dos procesos de deportaciones mediante el perdón estatal anotado en antecedentes.

De acuerdo con el director de la Coalición militar de baja con Honorabilidad. Nathan Fletcher, quien consiguió los perdones para los militares en Semana Santa, el regreso de Marco Chávez, el primer militar deportado que regresa, amplía la posibilidad de que ahora el congreso apruebe una propuesta de ley que permita regresar al resto de los soldados deportados.

Hay por lo menos una iniciativa del congresista Raúl Grijalva de Arizona que ya cuenta con el apoyo de más de 60 congresistas.

Manuel Ocaño

Ellatinoonline.com