SAN DIEGO.- De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud, las mujeres viven por término medio aproximadamente cuatro años más que los hombres. Su esperanza de vida al nacer es de más de 80 años en 46 países, aunque en algunas regiones de África apenas alcanza los 58 años.

No obstante que las mujeres tienen mayor esperanza de vida que los hombres, existen factores sanitarios y sociales que hacen que su calidad de vida sea inferior.

A nivel mundial, las enfermedades cardiovasculares, que tradicionalmente eran consideradas un problema de los hombres, se han convertido en la principal causa de mortalidad entre las féminas.

El cáncer de mama es el tipo de cáncer que mata a más mujeres de los 20 a 59 años en todo el mundo.

La falta de acceso a la información, las desigualdades a la atención y las prácticas sanitarias básicas inadecuadas han incrementado los riesgos de salud de las mujeres.

Los índices de tabaquismo son diez veces mayores en los hombres que en las mujeres, sin embargo, el consumo del tabaco entre las mujeres jóvenes va en aumento.

Otro dato significativo es que el 61 por ciento de los adultos con VIH en África son mujeres. Y el número de víctima femeninas sigue creciendo en América Latina, Asia y Europa Oriental.

A nivel mundial, hasta un 71 por ciento de las mujeres ha sufrido algún tipo de violencia por parte de sus parejas. Estos abusos traen graves consecuencias de salud como embarazos no deseados, infecciones de transmisión sexual, depresión o enfermedades crónicas.

Diariamente, mil 600 mujeres y más de 10 mil recién nacidos mueren por complicaciones prevenibles durante el embarazo y parto.

Las labores dentro de la cocina, históricamente destinadas a la mujer, conllevan una serie de riesgos. La preparación de alimentos causa miles de muertes debido a neumopatías obstructivas crónicas y enfermedad de los bronquios.

En los países de ingresos altos y medio altos los traumatismos por accidentes de tránsito son la principal causa de muerte entre las adolescentes.

Si bien la mujer se ha desarrollado mucho en el ambiente laboral, social y del hogar, también sobresale últimamente en el combate a padecimientos que antes afectaban exclusivamente al género masculino.

Michelle Salazar

Ellatinoonline.com