La Administración Federal contra las Drogas (DEA) alertó en San Diego sobre impostores que se hacen pasar por agentes antidrogas para defraudar por miles de dólares a miembros del público.

De acuerdo con la agente Rachel Crowley, los falsos oficiales llaman por teléfono a personas a las que amenazan en un tono impositivo pro presuntas acciones judiciales si no pagan multas de varios miles de dólares a cuentas que son difíciles de rastrear.

La agencia no tiene in número de ocasiones que ese tipo de coerción ha sucedido en San Diego pero la agente informó que es cada vez más frecuente, tanto a víctimas que hablan inglés como a quienes hablan español.

La DEA en San Diego exhorta “al público a ser cauteloso con llamadas telefónicas de delincuentes que se hacen pasar por agentes de la DEA, que amenazan con arresto y enjuiciamiento por supuestas violaciones de las leyes federales de drogas o por presunta participación en actividades de narcotráfico”, informó.

Aunque las modalidades que usan los delincuentes que llaman, varían ocasionalmente, coinciden en que “amenazan con acciones legales si no se paga multas exorbitantes inmediatamente por teléfono”.

Estas son algunas características de esas llamadas para extorsionar:

Las personas que llaman usan nombres falsos y números de credenciales o nombres de altos funcionarios de la DEA bien conocidos. El tono de las llamadas es urgente y agresivo. Amenazan con arresto, enjuiciamiento y encarcelamiento.

Al mismo tiempo demandan miles de dólares por transferencia bancaria o en forma de tarjetas de regalo imposibles de rastrear. Falsifican el número en el identificador de llamadas para que aparezca como un número de teléfono legítimo de la DEA.

También a menudo solicitan información personal, como el número de seguro social o la fecha de nacimiento.

A veces las llamadas son a profesional médico;, las personas que llaman amenazan con la revocación de números de licencias profesionales que otorga la DEA para que los doctores puedan recetar medicamentos.

Perro la agente Crowley explicó que los extorsionadores cometen un error: “los empleados de la DEA no se comunican por teléfono”. La DEA usa el Servicio Postal para comunicarse con médicos y el público en general, o en casos más delicados el personal se presenta.

La DEA tampoco pide pagos por teléfono, ni de multas ni de ningún tipo.

Adicionalmente, “la DEA nunca solicitará información personal o confidencial por teléfono. La notificación de una investigación o acción legal legítima de la DEA se realiza mediante carta oficial o en persona. Hacerse pasar por un agente federal es una violación de la ley federal”, informó la agente.

Pidió que “cualquier persona que reciba una llamada telefónica de quien pretende ser empleado de la DEA en busca de dinero, debe rechazar la llamada e informar de la amenaza utilizando un formulario que se descarga en línea de la página de la DEA o llamando sin costo al número telefónico 877-792-2873”.