A los 80 años, a consecuencia de una severa diabetes que le obligó al retiro

SAN DIEGO.- Nacido en el popular Barrio del Bronx, en Nueva York,en 1940, el Padre Joe Carroll se encuentra entre los personajes más valiosos que hayan llegado a la ciudad de San Diego.

El fundador de la organización comunitaria Joe ‘s Village, sin embargo, falleció a los 80 años de edad el 11 de julio a consecuencia de la severa diabetes que padecía y cuyo cuadro se empezó a agravar en el verano de 2018, enfermedad que lo obligó al retiro definitivo en 2011.

De hecho, este hombre, quien se ganó el cariño y el respeto de los santiaguinos por su bondad y amor por el prójimo, mostró su visionaria vocación en el año de 1982, cuando el Obispo de la Diócesis, Leo Maher, lo nombró como nuevo director del Centro St. Vicente de Paul.

En contacto con

la comunidad

Por su contacto frecuente con las comunidades donde le tocó nacer y criarse desde niño y adolescente, Joe se dio cuenta muy pronto que uno de los mayores problemas era la falta de vivienda, sus altos precios y sobre todo, como ello se traducía en pobreza extrema, con la presencia de miles de hombres y mujeres hambrientos, que sus agudas necesidades económicas, sumaban serios problemas de alcoholismo, adicción y abandono por parte de sus familiares.

Así pronto el padre Joe se hizo popular entre los llamados ‘homeless’ por repartir sándwiches de mantequilla de cacahuate a las personas que enfrentaban hambre y que eran por cientos.

Abrió el Centro

Joan Kroc

Y luego de escuchar siempre con respeto y atención a los más desvalidos, es así como en 1987, cinco años después de tomar esa responsabilidad, logró que se abriera el Centro Joan Kroc, una instalación que ha sido una bendición para las personas que carecen de alimento y de un techo donde pasar el día.

El Diácono Jim Vargas, presidente y CEO de Father’s Joe Village, fundada por el Padre Joe, fue preciso en la definición de la obra que este último dejó a San Diego y sus habitantes más pobres:

“Fuente de inspiración”

“El Padre Joe fue una constante fuente de inspiración, esperanza y luz”.

Los servicios funerarios de este sacerdote que dedicó 39 años de su vida a apoyar a las personas que carecen de hogar y alimento, tuvieron lugar el martes 20 de julio en la Iglesia católica de Santa Rita.