Es hora de empezar a pensar en el cambio de armario de forma oficial

Para el otoño de 2021, las colecciones se han alineado con los tiempos al adoptar esa nueva vida al aire libre, se han preparado para una nueva ola de locos años 20, han encontrado estabilidad en los LBD y han mantenido la comodidad como clave en las prendas de punto llevadas a otro nivel. Recopilamos lo que llevaremos la próxima temporada en 13 bloques de tendencias entre las que hay de todo para todas.

¡Fuera de tono!

La paleta de colores viene más rica que nunca esta temporada y y la saturación cromática tendrá un papel prioritario.  

El juego de colores es desordenado, ligeramente sesgado e inesperado, un poco como la vida misma. Es mostaza y limón en Jil Sander, rosa chicle y caléndula en Miu Miu, óxido y lavanda en Patou, tonos complementarios y secundarios del Pantone mezclados con acierto.

Que viva la opulencia

¿Qué pasa cuando combinas lentejuelas con lentejuelas y con más lentejuelas? Que consigues ese tipo de opulencia de la década de 1920 y la de 1980 que llevaban las más atrevidas. Este invierno apuesta por pantalones largos, cuellos altos, chaquetas y vestidos voluminosos… pero todo con mucho destello. 

Dries Van Noten, Paco Rabanne, Valentino, Loewe y muchos más se han saltado el minimalismo a favor de diseños optimistas y grandiosos con un mensaje claro: “deja que brille la luz, señoras, el futuro parece brillante”.

Après-Ski, por favor

Como si fueras a pasar un fin de semana en Aspen, Gstaad o Baqueira, la ropa de après-ski tomará tus looks en la ciudad.   

Cortos o maxi, en tonos clásicos o rosas y rojos brillantes, estas cálidas prendas tiene, además, un gran impacto visual. Más allá de cómo lo combines, según Miu Miu, Chanel, Balenciaga y Junya Watanabe, la próxima temporada apostarás por esa cómoda y cálida vida dentro de un suéter de esquí.

Arquitectura de punto

Si se aprendió una lección del año 2020 es que cuando se les da la opción, la gente opta por la comodidad, en todo momento. Dejar a un lado los botones, las cremalleras y los tejidos más rígidos para vestirnos con lujosas prendas de punto en forma de faldas, vestidos largos y conjuntos de dos piezas.   

Cómodo no tiene por qué significar carecer de estilo en las hábiles manos de Gabriela Hearst, Altuzarra y Proenza Schouler, que nos presentan cachemir y lanas con siluetas que se adaptan al cuerpo y que son infinitamente favorecedoras y adecuadas incluso para una cita nocturna.