SAN DIEGO.- Un gol anotado en el primer tiempo por un jugador del Atlas de Guadalajara, hizo brotar la violencia en el estadio La Corregidora de Querétaro, originando una salvaje golpiza por parte de la llamada ‘Barra’ de “Los Gallos Blancos” del Querétaro, que terminó con 26 personas lesionadas, tres de ellas consideradas en estado grave.

Para conocer su punto de vista sobre el incidente, entrevistamos al entrenador y aficicionado, Eliud Campos, quien dijo “yo estuve en Querétaro y creeme que la gente allá es muy hospitalaria, te hospedan y son muy atentos, la gente es muy amable allá y tiene una atención por el turismo en una alta calificación muy buena, la verdad”.

“En cuanto al estadio ”, continuó, “ tuve la fortuna de estar ya un partido de Querétaro-América en una ocasión y personalmente miré dos cosas: El fanatismo que hay dentro de las Barras, donde ya no van con el fin de alentar al equipo, (sino) de tener una parranda, una fiesta donde se embriagan, se drogan y fui testigo ocular de eso”.

El entrenador local Eliud Campos durante la entrevista con El Latino San
Diego.

Una relación muy estrecha”

“He tenido la fortuna”, dijo, “de visitar varios estadios y dentro de eso de las barras, he notado que hay una relación muy estrecha, muy pegada a la seguridad de los estadios, donde he sido testigo en más de un estadio, donde las mismas barras se arreglan con la seguridad para que tengan acceso a ciertos lugares y darles un susto a los visitantes que van a alentar (a los otros equipos) y las otras barras”.

“Eso es algo que ya se ha visto a través de los años. Simple y sencillamente el tema de la seguridad de los estadios (en México) es muy pobre y yo pienso que una de ellas es por querere ahorrar dinero en (la contratación de) la seguridad, ellos quieren tener el control, no esperando que algún día puedan venir este tipo de situaciones, las cuales nunca van a poder controlar  situaciones de esta índole o cualquier otra de emergencia, podría llamarse violencia, un sismo o una salida o evacuación de emergencia del estadio”, indicó Eliud.

De poco sirven, considera

Campos dijo que personalmente ha sido testigo también como -aunque se cuente con detectores de metal “en algunos estadios” (que no en todos)- que la prisa y la cantidad de personas que entran a los juegos, desbordan al personal de seguridad, que no tiene tiempo de confirmar si le está marcando en rojo o verde, por lo que se pueden introducir fácilmente armas de todo tipo, cerveza, etcetera.

Ejemplificó en el mismo sentido que si bien recientemente en el equipo Xolos de Tijuana está exigiendo a los aficionados que integren las barras que se identifiquen respecto a sus nombres y domicilios, es una medida que la Federación Mexicana de Fútbol, con más de ocho décadas de dirigir el fútbol soccer, ha tomado demasiado tarde.

Probable complicidad y corrupción

Respecto a la probable corrupción que pueda existir entre los propios guardias de seguridad que tienen a su cargo la vigilancia de la misma, dijo que es evidente que es algo que tendría que investigarse pues en este grave incidente se habría evidenciado la probable complicidad entre uno de los guardias, que abrió la puerta de salida a miembros de la barra que agredieron.

Finalmente consideró que “no sería justo” que por este incidente se deje a la Selección de Fútbol de México (en caso de confirmar su calificación) fuera del mundial de Qatar 2022.

Condena la agresión

Por su parte la Federación Internacional de Fútbol Asociación (mejor conocida como FIFA), emitió un comunicado en el que condena el incidente, señalando que “la violencia es inaceptable e intolerable. La FIFA se une a la Asociación Mexicna de Fútbol y Concacaf para condenar este bárbaro incidente y alentar a las autoridades locales a hacer justiciar rápidamente a los responsables”.

“Nuestros pensamientos están con todos aquellos que sufrieron las consecuencias”, se afirma en el comunicado emitido por el méxico organismo internacional de fútbol soccer.