SAN DIEGO.- A pesar de la consternación que causó y dudas sobre la causa de la muerte de cuatro miembros de una familia Latina, la policía de San Diego mantiene la hipótesis de que se trató de un caso de suicidio.

Fue la tarde del martes 24 de mayo que se encontraron los cuerpos sin vida de los miembros de la familia hispana encabezada por Alfredo Pimienta de 44 años de edad, su esposa, Georgina de 38, y sus hijas Priscillla y Emily de 17 y 9 años de edad, respectivamente.

Alrededor de las 6.40 de ese mismo martes se recibió un reporte en la estación de policía local de que se habían encontrado los cuerpos de cuatro personas ahogadas, tres en una alberca, y uno más en un tina de baño, dentro de la vivienda ubicada en el 1100 de Parkcreeck Court.

Los cuerpos del padre de familia, Alfredo y sus hijas, Priscilla y Emily Pimienta fueron encontrados flotando en una alberca, y el de la madre, Georgina, dentro de la tina de baño.

“Nosotros tenemos escritos encontrados en la casa firmada por los padres en la que revelan haber planeado su muerte y la de sus dos hijas”, dijo por su parte el capitán de la policía, Jim Collins.

El teniente Collins dijo que inicialmente, la policía y los oficiales del departamento de bomberos consideraban que los integrantes de la familia se habían ahogado, pero la causa no había sido determinada.

Se adelantó, en este sentido, que los oficiales están esperando los resultados de las pruebas forenses y toxicológicas que llevarán de seis a ocho semanas.