SAN DIEGO- “Definitivamente no es un lugar al que yo quiero regresar, desde hoy voy a obedecer a mis papas, ir a la escuela y dejar de tener un mal comportamiento”, dijo seriamente Roberto Rodríguez un adolescente de 13 años que nunca se imaginó lo difícil que podría vivir el Centro de Detenciones de Menores (Juvenile Hall) en Kearny Mesa.

Roberto, junto con su hermano de 9 años, un amigo de 15, su mamá y su abuela fueron parte de uno de los recorridos a la cárcel de menores del programa de Casa Abierta(Open House).

Después del recorrido algunos jóvenes hombres y mujeres salieron casi sin hablar, con los ojos llorosos después de conocer lo que podría ser su destino si no cumplen las reglas establecidas por sus padres, concejeros, oficiales de libertad condicional (Probation) o el juez, como esfuerzos para mantenerlos sin problemas. en el camino recto

“A ningún padre nos gustaría ver a nuestros hijos viviendo en las condiciones que acabamos de conocer aquí, venimos porque mi hijo ha hecho cosas que no debe, no son graves pero si no entiende sería enviado a este lugar”, dijo con la garganta cerrada y lágrimas un padre de familia de Vista.

Visiblemente afectado, el hombre que prefirió mantenerse anónimo, nos señala a su adolescente de 13 años, que sentado con la cabeza agachada después del recorrido no deja de llorar viendo la fría e inhóspita edificación que podría ser el lugar donde termine.

“Espero que esta visita lo haga recapacitar, está al borde de venir aquí”, dijo su padre que corta la conversación llorando por la angustia de pensar ver a su hijo encerrado en ese Centro Juvenil.

Como cada año la cárcel de menores o Juvenil Hall abrió sus puertas para recibir a miles de jóvenes y padres de familia. El Departamento de Libertad Condicional (Probation Program) del Condado de San Diego lleva a cabo el evento Open House para brindar a la comunidad la oportunidad de obtener información de ese centro, con la esperanza de prevenir que los jóvenes lleguen a una “Vista Real” si quebrantan las leyes.

Miles de jóvenes que llegaron a los recorridos tuvieron que caminar en fila, sin hablar, ni jugar, ni reír, con los brazos cruzados pegados a sus cuerpos, con la mirada al frente y obedeciendo cada rudos y fuertes mandato que durante la visita les hicieron los custodios encargados de vigilar a los jóvenes infractores.

Sin esperar la sorpresiva rutina preparada que tenían los oficiales de Vigilancia de Centro para Jóvenes (Probation) los adolescentes visitantes vivieron y sintieron por espacio de 30 minutos la dura y difícil vida que enfrentan un detenido del Centro Detenciones.

Con gran éxito el Departamento de Libertad Condicional del Condado de San Diego celebró su programa anual Puertas Abiertas que recibió la visita de mas de 3,200 personas de todas las edades y estratos sociales y etnicos.

El programa ofreció la oportunidad de conocer de primera mano el sistema de justicia de menores, comenzando con una audiencia en la corte juvenil y recorrer en una breve pero difícil estancia el Centro de Detención Juvenil.

“Aquí nadie habla, nadie juega, todos van a caminar con las manos dobladas en hileras juntas nadie se puede separar, aquí van a vivir la vida real, ustedes no deciden que hacer solo van a obedecer , ir a la escuela no es opción es obligación”, dijo con una poderosa y poco amable voz de una custodias que guiaba al grupo de asustados y desconcertados jóvenes visitantes, seguidos por sus callados padres, que permanecieron a la sombra de lo que sus hijos experimentaron.

Con un vivido recorrido por las habitaciones separadas donde esperan su registro, las duchas de agua fría, caminaron por los largos y silenciosos pasillos, vieron de reojo los diminutos dormitorios de grandes puertas metálicas con pequeñas ventanas, camas inhóspitas, baños abiertos, y circuitos de cámaras cerradas que no permiten ni un momento de privacidad.

Con rutinas y mandatos que cumplir todo el día, duros horarios que deben ser obedecidos sin preguntas. Ropa limpia pero compartida entre reclusos, y el ejemplo del poco agradable desayuno, la experiencia fue una revelación para los asistentes, principalmente los adolescentes que cambiaron su manera de ver el trato de sus padres.

Asustados, temeroso y lloroso, y con nueva mentalidad salieron no solo los jóvenes también los adultos que compartieron unos de los momentos más difíciles que afrontan día con día los menores recluidos en el centro juvenil.

“Queremos ayudar a los niños y sus padres a entender que hay consecuencias graves a la conducta ilegal. Trabajamos con la comunidad para proporcionar una variedad de programas y servicios para los menores detenidos para ayudarles a volver al camino recto”, dijo el Jefe Oficial de Libertad Condicional Mack Jenkins.

El funcionario además expreso que “para nosotros es importante prevenir que los jóvenes entren en este rudo sistema, por eso ofrecemos estas visitas para que conozcan de primera mano lo que aquí se vive”, agregó.

Jenkings dijo que a pesar de que se ha visto una pequeña reducción en el índice de criminalidad, el número de jóvenes latinos que cometen delitos sigue siendo alto.

“Los crímenes de jóvenes latinos son uso de drogas, robos, y pandillerismo, esperamos que estos casos se reduzcan con los programas que nuestros oficiales están implementando en escuelas y consejerias juveniles”.

Las familias que visitaron Juvenile Hall también pudieron obtener información para los jóvenes que enfrentan problemas, que se concentraron en una feria de recursos donde participaron mas de 50 puestos con representación de diversas organizaciones y grupos que trabajan con el Departamento de Libertad Condicional.

Las mas de tres mil personas que asistieron al evento pudieron unirse a los recorridos en el Juvenile Hall el pasado sábado 21 de mayo.

Los asistentes reafirmaron que el Departamento de Libertad Condicional proporciona en sus instalaciones un entorno seguro y protegido para los menores detenidos y encarcelados.

El pasado año fiscal, uno 6.342 jóvenes pasaron al menos un día en custodia del Centro de Detención Juvenil en Kearny Mesa, con una asistencia media diaria de 282 menores.

Para obtener más información del Departamento de Libertad Condicional y programas de menores, visite www.sdcounty.ca.gov/probation.