América Barceló

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SAN DIEGO- “Por 27 años viví atormentada por mi esposo, me tenía encerrada, no me dejaba ni hablar por teléfono, me quito dinero, me engañó con otra y al final casi me mata”, narró Griselda Del Dios a un grupo de mujeres.

Su historia causo dolor entre los rostros de quien la rodeaba, que lloraron al escuchar las tristes historias de Del Dios y de Joselyn Obregón.

“Tenía 18 años acababa de venir de este país y tener a mi nene, cuando la madre de mi esposo me maltrató, me encerró y me golpeó, era un gran sufrimiento, hasta que me salí y en las calles como no sabía adonde ir ni podía hablar inglés, la policía creyó que estaba mal y me quitaron a mi bebé, me llevaron a la cárcel, luego lo perdoné tuvimos otra hija, y me siguió maltratando por 10 años”, narró Obregón.

La historia de abusos se repitió una y otra, al punto que llegó al borde de la depresión y el suicidio, y hoy está librando un proceso legal para recuperar a sus hijos y demostrar que fue víctima de violencia doméstica.

Escuchar las historias desgarradoras de Joselyn o de Griselda que por años sufren humillaciones, golpes e injusticias son poco usuales en la comunidad.

No muchas víctimas se atreven a dar su testimonio y salir del círculo de violencia en el que viven por miedo y por falta de información sobre la ayuda que existe para ellas.

Debido a las necesidades de la comunidad hispana de Linda Vista el Centro Comunitario Bayside comenzó un grupo de apoyo para víctimas de violencia doméstica,que brinda ayuda emocional, física y espiritual.

“Este es el primer grupo de Violencia Doméstica Cristiano, no contamos con fondos económicos de ninguna institución pero ayudamos a quien lo necesita”, dijo Maribel Marin, fundadora y presidenta del grupo.

Marin abrió este grupo después de que una pareja amistad de su familia se vio envuelta en la peor de las tragedias intrafamiliar.

“Inicie este grupo cuando vi que a mi amiga la encontraron incendiada dentro de su auto , fue muy triste porque ella y su su esposo, ahora acusado del crimen, iban a mi casa cenaban con nosotros como una pareja feliz”, agregó fundadora.

En honor a su amiga, y los diversos casos de mujeres abusadas que llegan a su grupo de apoyo en Bayside, Marin se dio a la tarea de dar consejerías que guíen a las victimas vulnerables.

“Apoyamos los casos como el deJoselyn que es injusto pues ella fue la víctima y le abrieron un caso en la corte, y todo por no poderse defender, pareciera que es un delito no hablar inglés, es el mismo caso de las mujeres que llegan en busca de apoyo”, dijo.

Actualmente el grupo “Amar no duele” busca apoyo, está en tramites para convertirse en organización no lucrativa pues sólo tiene el soporte del centro comunitario.

“Aquí damos consejería espiritual y este es el éxito, porque se renuevan para seguir adelante con una fuerza interior”, agregó.

Se reunen miércoles 10:00 a.m. en Bayside Center en Linda Vista, inf. Maribel Marin 619-254-9027, omarin3760@aol. com.