Servicios El Latino

editor@ellatino.net

Cuando un niño comienza a asistir a la escuela, la esperanza de sus padres es que tenga todas las oportunidades de triunfar y aprovechar a plenitud su potencial académico. Sin embargo, algunos estudiantes pudieran iniciar su trayectoria escolar en desventaja.

Según el Centro de Datos de Responsabilidad (Data Accountability Center), el 43 por ciento de los casi 2.5 millones de estudiantes que reciben actualmente servicios de educación especial, han sido identificados como alumnos con discapacidades de aprendizaje. Los padres deben tener en cuenta de que esta cifra se limita a aquellos niños a quienes se les han detectado problemas, pues muchos otros confrontan dificultades diariamente en la escuela, y éstas podrían dar como resultado una discapacidad de aprendizaje que no se ha diagnosticado.

Parte del problema en la detección de discapacidades de aprendizaje es que no se puede generalizar. Los niños con dificultades de aprendizaje no tienen características similares. Al igual que ocurre con la gran diferencia en los tipos de discapacidad, hay muchas formas en las que el niño puede reaccionar a una de ellas. Sin embargo, el Centro Nacional de Discapacidades del Aprendizaje (National Center for Learning Disabilities) destaca las señales siguientes que pudieran indicar un problema. Los padres de niños que muestren algunas de éstas deben buscar ayuda inmediatamente.

• Deficiencia en destrezas de organización

• Escribir la misma palabra de forma diferente en un solo documento

• Deficiencia en destrezas de memorización

• Reticencia a realizar tareas de lectura o escritura

• Dificultades con preguntas abiertas en exámenes

• Lentitud en el trabajo

• Dificultad en el llenado de solicitudes o formularios

• Fácil confusión con las instrucciones que se les dan con gran frecuencia.

Mostrar uno de los síntomas mencionados no indica necesariamente una discapacidad de aprendizaje. Sin embargo, cuando los síntomas ocurren repetidamente, los padres deben preocuparse. Si los mismos sospechan que su hijo podría tener discapacidad de aprendizaje, deben consultar con un profesional. Aunque una discapacidad de aprendizaje debe ser causa de preocupación, a muchas personas exitosas se les ha diagnosticado dificultades al respecto, pero aprendieron a vivir con ellas y triunfar en el aula y en la vida.

Si la discapacidad de aprendizaje no recibe el tratamiento adecuado, o los alumnos y padres no se esfuerzan al máximo para eliminarla, hay posibilidades de que afecte negativamente en la adultez son mayores.

El Departamento de Educación de los Estados Unidos indica que el 25 por ciento de los alumnos con discapacidades de aprendizaje abandonaron la enseñanza secundaria. Comparativamente, sólo el 9.4 por ciento de los alumnos que componen la población general abandonan sus estudios de secundaria. Incluso los alumnos que se proponen carreras vocacionales podrían afectarse si no aprenden a controlar su discapacidad de aprendizaje.

Los padres preocupados de que sus hijos pudieran padecer de deficiencias de aprendizaje pueden obtener más información visitando el sitio Web del Centro Nacional de Discapacidades del Aprendizaje, www.ncld.org.

Fuente: Contextolatino.com