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La primera dama Michelle Obama comenzo una campaña contra la obesidad dirigida a las guarderías, para que se comprometan a implementar cinco normas básicas que mejoren tanto la salud como los hábitos de los más pequeños.

La iniciativa “Let’s move!Child care” se enmarca en el programa “Let’s move”, con el que la primera dama abandera desde hace más de un año la lucha contra la obesidad, una enfermedad con gran incidencia en EEUU, sobre todo entre la minoría latina.

“El primer paso es asegurarnos de que los pequeños hacen ejercicio una o dos horas al día. Estar en movimiento es natural para ellos, así que esta norma es fácil de aplicar”, dijo la primera dama, que insistió a lo largo su alocución en que vivir de manera saludable “no es tan complicado”.

La campaña pretende sentar las bases de una vida sana desde muy temprana edad ya que más de la mitad de los niños obesos de EEUU alcanzaron el sobrepeso antes de cumplir los dos años, según las cifras oficiales.

Reducir las horas que los pequeños pasan frente al televisor es otra de las batallas de Michelle Obama, quien llamó hoy a que los niños menores de dos años no vean la televisión.

“Sé que muchos padres se sorprenderán al oír esto. Pero hay que limitar el consumo de televisión de todos los niños, y eliminarlo para aquellos que aún no han cumplido los dos años. Este es uno de esos pequeños pasos que mantienen a los niños activos desde muy pequeños”, subrayó la primera dama.

La alimentación es otro de los frentes de la campaña, que recomienda servir vegetales o frutas en todas las comidas del día, incluidas el desayuno y la merienda.

Pero lo importante no es sólo lo que se come sino también cómo se come; por eso Michelle Obama instó a los centros a plantear la hora de la comida como si se tratase de un almuerzo familiar.

“Así los niños aprenden a sentarse para comer, a pasarse la comida unos a otros, conversan. Y eso les hará entender que comer no es sólo algo físico sino también emocional”, celebró la primera dama.

La campaña también presta atención a las bebidas, que en el caso de los niños deben limitarse a la leche sin grasa y al agua, de manera que las populares bebidas azucaradas queden fuera del menú.

El último paso que deben seguir las guarderías es facilitar que las madres puedan alimentar a sus hijos con leche materna siempre que lo deseen, incluso en las horas en que los niños están en el centro.

Antes de anunciar su nueva iniciativa, la primera dama visitó el centro y compartió unos minutos con niños de varias edades, a los que animó a “hacer ejercicio, porque fortalece los músculos”.

Michelle Obama jugó además con los pequeños, calmó los llantos de un niño, y fue recibida por los niños más mayores con la canción “hoy es un día muy especial, la primera dama nos visita”.

Como en otras ocasiones, Michelle Obama intentó mostrar a la audiencia, mayoritariamente hispana, sus pinitos con el español, por lo que se atrevió con un “este es un lugar maravilloso”, en referencia al CentroNía, donde se celebró el acto.

La obesidad es uno de los frentes de acción prioritarios para la Administración Obama, que trata de luchar contra unas estadísticas que muestran que la obesidad en los niños de entre 2 y 5 años en EEUU se ha duplicado en las últimas cuatro décadas.

Uno de cada cinco niños estadounidenses tiene sobrepeso o padece obesidad cuando cumple los seis años.

Fuente: EFE