Horacio Rentería

Horacio.renteria@ellatino.net

SAN DIEGO.- La junta directiva del Consejo de Supervisores del Condado de San Diego ha gastado $2.2 billones, una cantidad muy elevada, si se toma en cuenta que estamos frente a una recesión económica y ha restringido los gastos a servicios básicos de la comunidad.

Esta consideración la hace the Center on Policy Initiatives (CPI) de San Diego, en el estudio intitulado: San Diego County Revenues and Reserves: A comparative análisis of California Largest Counties (Condado de San Diego, Utilidades y Reservas: un análisis comparativo de los mayores Condados de California).

El estudio comparativo concluyó que los resultados arrojan que la administración local ejerció un gasto mayor al que llevan a cabo otros condados de California en una proporción de 60% contra 42%.

El reporte de CPI afirma que para el Condado de San Diego “no son prioridad los servicios esenciales de salud y los servicios sociales que está obligado a proporcionar”.

De acuerdo con Clare Crawford, directora ejecutiva de CPI, “una política fiscal responsable no significa gastar dinero, sino que requiere ampliar los conceptos de gasto y prevenir un costo mayor en el futuro”.

“Este Condado ha estado ahorrando para un día de lluvia en un monzón”, ironizó la directora de CPI.

La investigación referida contrasta el presupuesto contra datos de

los gastos realizados por los 12 condados más grandes del estado de California, y sostiene que el Condado de San Diego tiene antecedentes de proporcionar menos dinero –en comparación con otros condados del estado- a servicios esenciales. A manera de ejemplo, indica que suele registrar a menos personas o familias que son elegibles o con derechos al Medi-Cal.

A manera de conclusión se resalta la postura del autor del estudio, Vladimir Cogan: “gastar más del dinero en servicios locales ayudaría a crear empleos y reforzar la economía local, así como ayudar a los grupos de bajos ingresos a luchar contra los efectos de la recesión.