Horacio Rentaría

Horacio.renteria@ellatino.net

SAN DIEGO.- Con el crimen del migrante Jose Alfredo Yañez Reyes, hombre de 40 años de edad asesinado por un agente de la Patrulla Fronteriza, cuando se encontraba en territorio mexicano, está creciendo el patrón de brutalidad en la frontera.

Así lo consideraron la coalición integrada por la Coalición de Derechos de los Migrantes y San Diego Migrants Right Comisión (SDIRC) al condenar la agresión sufrida la noche del martes 21 de junio en la línea divisoria Tijuana-San Diego.

“Este último incidente es parte de un patró de brutalidad que ha estado presente en la región de la frontera desde que la administración del presidente Obama llamó a incrementar el personal de la Patrulla Fronteriza”, sostiene la organización a través de un comunicado de prensa.

La coalición que se integra por miembros de ambos países sostuvo que desde mayo del 2010, “organizaciones de derechos humanos con base en la frontera México-Estados Unidos han documentado al menos 7 casos de empleo excesivo de la fuerza por autoridades de inmigración de Estados Unidos, con 6 de éstos habiendo resultado en la pérdida de vida de civiles que no se encontraban armados”.

Y precisan: “ninguno de estos casos han sido llevados ante una corte de justicia; y ninguno de los agentes que han incurrido en estas faltas han sido traídos a la justicia, y los gobiernos de Estados Unidos y México no han hecho público los resultados de las investigaciones”.

Durante una reunión de trabajo tenida por ambas organizaciones binacionales llegaron al acuerdo “de fortificar la defensa de los derechos de los migrantes y residentes fronterizos”.

“Otro asesinato a manos de autoridades de inmigración que llena a la comunidad de la región de la frontera de indignación. Por ello, exhortamos al gobierno de México a que reclame ante los organismos legales internacionales, una enérgica condena a la ola de agresiones e impunidad que agita la región”, sostuvo José Moreno Mena, coordinador de la Coalición de la Defensa del Migrante con sede en Baja California.

Por su parte, Pedro Ríos, presidente de San Diego Immigrants Rigth Consortium y director de American Friends Service Committee en San Diego (AFSC(, demandó que “la administración del presidente Obama garantice que los agentes (fronterizos) estén suficientemente entrenados y que los que se encuentren involucrados en actos de violencia sean llevados ante la justicia”.

Por su parte, Adriana Jasso, vocera para AFSC, dijo que ahora la comunidad tiene que lamentar la pérdida de un migrante mexicano, padre de un niño de 1 año 6 meses, y uno más que ya estaba en camino, pues su esposa se encontraba embarazada.

Al recordarle que otra vez el argumento “de piedras vs. balas” vuelve a surgir en el caso de José Alfredo Yanez Reyes, respondió categórica.

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