Los colores intensos aumentan la energía, aportan optimismo y ayudan a esbozar sonrisas, razones por las que el maquille actual se apunta a lo tonos más subidos de tono.

Porque resulta favorecedor, el color elevado a su máxima potencia es la nueva consigna del maquillaje, tendencia que arrincona a las propuestas de pieles minimalistas y a los rostros con aspecto de cara lavada.

El madreselva se impone

El color del año 2011 es el madreselva. Una mezcla potente entre un rojo intenso y un rosa fuerte que da como resultado un fucsia, tono vibrante, valiente y energético.

Sin tener ningún acento de cotidianeidad, el madreselva, además de ser un color para todos los días, es cautivador y estimulante. Sobre la piel del rostro tiene la virtud de esconder la tristeza y la melancolía.

Para las menos atrevidas

La versión más edulcorada del color llega con los tonos pastel que se presentan en rosa bebé, azul celeste, lila y verde agua. Colores que hace años fueron desterrados por otros más intensos para aportar intensidad y brillo a la mirada.

Ahora, regresan por la puerta grande con el fin de ofrecer frescura y dulzura a los ojos. «El éxito de estos colores radica en trabajarlos con mimo y difuminarlos muy bien sobre el párpado superior y extenderlos por el inferior e incluso por encima de la ceja», explica Charo Palomo, maquilladora del estudio Michel Meyer, quien asegura que estas tonalidades se han visto en los prestigiosos desfiles de Jean Paul Gaultier o Alberta Ferreti.