La primera Unión laboral

Investigaciones recientes, sin embargo, apoyan que fue Peter McGuire quien propuso celebrarlo el 5 de septiembre de 1882 cuando formaba parte de la Unión Central del Trabajo en Nueva York..

La historia de Peter McGuire

El pequeño Peter, de 11 años, vendía periódicos en las calles de la ciudad de Nueva York, lustraba zapatos, limpiaba en las tiendas, y más tarde, hacía mandados. Era 1863 y su padre, inmigrante irlandés, acababa de enlistarse para pelear en la Guerra Civil. Peter tenía que ayudar al soporte económico de la familia. Muchos inmigrantes se establecían en la ciudad de Nueva York en el siglo XIX, pero descubrieron que las condiciones de vida no eran tan maravillosas como habían soñado. Con frecuencia había hasta seis familias viviendo en una sola casa, miles de niños tenían que trabajar y las condiciones de trabajo eran aún peores. Mujeres, hombres y niños inmigrantes, trabajaban en fábricas de 10 a 12 horas al día, con un solo descanso muy corto para comer algo. Debían venir a trabajar aún estando enfermos, ya que de otra forma, podían ser despedidos, pues había ya miles de personas disponibles para ocupar su lugar, todos en general.

Largas jornadas laborales

Los trabajadores estaban cansados de largas jornadas, bajos salarios y trabajos inciertos. Hablaban de organizarse y formar un sindicato para mejorar sus circunstancias laborales. En la primavera de 1872, Peter McGuire y 100,000 trabajadores se declararon en huelga y marcharon por las calles demandando menos horas de trabajo. Este evento convenció a Peter de que el movimiento laboral organizado era importante para el futuro de los derechos de los trabajadores. Pasó el año siguiente hablando a las multitudes de trabajadores y desempleados y cabildeando con el gobierno de la ciudad por más empleos y fondos. El gobierno ignoraba sus demandas y lo llamaron “alborotador de la paz pública” y no podía encontrar un trabajo ni para sí mismo. Peter empezó a viajar por toda la costa Este para hablar a los trabajadores sobre sindicalizarse. En 1881, se mudó a San Luis Missouri y empezó a organizar a los carpinteros de esa ciudad. Organizó una convención de carpinteros en Chicago y ahí se fundó su sindicato nacional llamado Hermandad Unida de Carpinteros y Ebanistas de América, de la cual Peter fue secretario general. La idea de organizar a los trabajadores de acuerdo a sus oficios se expandió por todo el país y todos comenzaron a demandar y obtener sus derechos. Peter McGuire y otros trabajadores en otras ciudades acordaron tener un día de fiesta el primer lunes de septiembre. Aunque este es el sentido, en el que esta celebración surgió, la historia registra que entre 1873 y 1876 fueron muchas las huelgas que se registraron en los estados de Nueva Inglaterra, Pensilvania, Illinois, Indiana, Missouri, Maryland, Ohio y Nueva York. De hecho, las grandes huelgas de los empleados de los ferrocarriles en 1877 fueron el comienzo indudable del conflicto entre el capital y el trabajo.

Una celebración nacional

El 5 de septiembre de 1882 se llevó a cabo el primer desfile del trabajo en Nueva York. Veinte mil trabajadores marcharon por la calle de Broadway portando letreros que decían: “el trabajo crea toda la riqueza” y “ocho horas para trabajar, ocho horas para descansar, ocho horas para la recreación”. La forma de la celebración se estableció como un desfile en las calles para mostrar al público la fuerza y el espíritu de asociación de las organizaciones comerciales y de trabajo de la comunidad, seguido de un festival recreativo para los trabajadores y sus familias. En 1880 se organizó la Federación de los Trabajadores de los Estados Unidos y Canadå, y en 1884 tuvo lugar la huelga general que reclamaba la jornada laboral de 8 horas. Discursos de hombres y mujeres prominentes se introdujeron posteriormente. Los siguientes años la idea del festejo se extendió de costa a costa y todos los estados celebraron el día del trabajo. En 1894 el Congreso lo estableció oficialmente como día festivo.