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Dar plusvalía a un bien raíz significa modificarlo y darle un valor agregado que lo haga más atractivo ante los ojos y las necesidades de los demás.

Adquirir una casa vieja que necesita un poco de trabajo (o mucho), arreglándola y vendiéndola por una ganancia puede ser una inversión sabia, incluso en el mercado de viviendas de hoy en día. Pero la renovación o “flipping”, como le llaman muchos inversionistas, no es un plan para “hacerse rico pronto”. Se requiere la vivienda correcta en el barrio correcto, mucho trabajo y el conocimiento de lo que es necesario buscar en una casa y qué cambiarle.

Encuentre una vivienda con potencial. La búsqueda de comprar y vender con utilidad una vivienda requiere de constante vigilancia del mercado. El suscribirse a las listas de correos de los sitios de ejecuciones hipotecarias, buscar en el periódico, manejar por los vecindarios, enviar publicidad a toda el área de un código postal o sencillamente preguntar entre sus conocidos, son buenas maneras de encontrar una casa económica que esté disponible en el mercado, dice Clay Davis, copropietario de HomeFixers en Austin, Texas y coautor de FLIP: Cómo encontrar, renovar y vender casas para obtener ganancias.

Es mejor comprar viviendas que han estado anunciadas durante mucho tiempo, que aquellas que recientemente se anunciaron, porque eso quiere decir que el precio probablemente se ha reducido sustancialmente, dice Todd Hays, quien se autodenomina “reparador en serie” de Pasadena, California, y ha estado comprando, reparando y vendiendo casas durante 25 años. Davis añade que los inversionistas deben buscar una casa con mucho potencial que se encuentre por debajo del valor del mercado y cuyo propietario quiera vender y cerrar la transacción rápidamente.

¿Cómo identifica una casa con potencial para obtener ganancias? Para Davis, todo está en el vecindario. “Sólo invertimos en vecindarios deseables”, dice. “No buscamos abrir brechas. Si tiene el potencial de ser una de las viviendas de mejor apariencia en el vecindario y está a buen precio, compramos la casa”. Pero advierte, asegúrese que no está comprando la “inadaptada del vecindario”. Estas viviendas tienen aspectos indeseables que no se pueden cambiar, ya sea la proximidad a una autopista, líneas de electricidad u otra infraestructura antiestética permanente.

Incluso tome en cuenta la casa contigua, dice Hays. “Había una casa fenomenal con un gran potencial pero justo al lado, los vecinos tenían una antena de 40 pies que dominaba sobre el vecindario, un barco, una casa rodante y un remolque de tractor-camión estacionado en el jardín de enfrente”, dice.

Otra característica desalentadora para Davis es una vivienda que tiene cielos rasos sorprendentemente bajos o sólo un baño cuando el resto de las viviendas en el vecindario tienen dos. Evite los daños que requieran reparaciones o renovaciones que puedan resultar muy costosas, como los daños por incendio o agua, reparaciones por moho o eliminación de sustancias tóxicas. Según su nivel de habilidades, el trabajo en cimientos, electricidad, techos y plomería e incluso el daño por termitas no debe asustarle, siempre que pueda hacer el trabajo usted solo o pueda subcontratarlo de manera económica, dice Davis.

Casa vieja, buenos huesos. Encontrar una vivienda que tenga algunos o todos sus detalles originales aún intactos, e incorporar esos detalles al hacer la remodelación, puede ser una gran ventaja para los compradores potenciales. Algunos ejemplos de detalles de “época” deseables en casas antiguas son los picaportes, cortineros, pasamanos, accesorios de iluminación, puertas, molduras e incluso ventanas (si son rescatables), dice Hays. Debido a que prefiere restaurar viviendas en lugar de modernizarlas.