Después de 5 días de corte, las controversias continúan ante las declaraciones de los paramédicos y la doctora Richelle Cooper de emergencias, quien declaró muerto a Jackson. La doctora mencionó que Jackson ya había fallecido al arribar al hospital, que la dosis de Propofol que el doctor supone recetó al cantante no es lo suficientemente fuerte para terminar con la vida de alguien y que en ninguna ocasión le informaron que el cantante tomaba procafol, la poderosa droga que claman ocasionó su muerte.

Entre las evidencias se encuentra fotografías del cantante, bailando y feliz un día antes de su muerto, en su contraparte están grabaciones de un Michael Jackson reprimido, desesperado, suplicando por medicamento y con una voz muy cansada.

El tercer día del juicio fue memorable al presenciar los testimonios del guardia personal del cantante, Alberto Álvarez, quien fue la segunda persona en presenciar la muerte de Michael Jackson y fue este quien realizó la llamada a emergencia y trato de calmar a Paris, la hija de Jackson, ya que esta quedó impactada al ver el cuerpo tieso del artista.

Mientras el caso de la muerte del rey del pop continúa, al demandado por homicidio involuntario, Doctor Conrad Murray, se le ha visto disfrutando la ciudad de Los Ángeles en diversos sitios de relajación.