Horacio Rentería

Horacio.renteria@ellatino.net

SAN DIEGO.- Centenares de manifestantes se expresaron en las calles del centro de la ciudad de san Diego respaldó al movimiento social en contra del llamado “Occupy Wall Street”.

Desde muy temprano cientos de personas se congregaron en la explanada del edificio del City Hall en el Centro Cívico de San Diego, mostrando cartulinas en el que expresaron su rechazo al actual sistema financiero.

Con consignas como “Corporations Arent’t People”, The People is 500 Big Total, Stop Republicans e Imprisons to the true criminals, entre muchas otras, los manifestantes cruzaron la calle segunda, doblaron por Broadway, luego por Front y terminaron ‘trasnochando’ en casas de campaña en el lujoso suburbio de Gaslamp Quarter.

Esta expresión de tres días se sumó a las que a nivel nacional tuvieron lugar en ciudades como Nueva York, en coincidencia con la conmemoración de la Conquista de América, un 12 de octubre de 1492, y en clara manifestación de rechazo al manejo del sistema financiero del país.

Representantes de uniones sindicales, de organizaciones gay y lésbicas, estudiantes universitarios, intelectuales y de organizaciones públicas y privadas, entre otras muchas, se dieron cita para expresarse en contra de la política económica instrumentada por el gobierno federal.

“Nosotros somos el 99%, y somos pisados”, se leía en una significativa cartulina que era mostrada por los manifestantes mientras algunos automovilistas denotaban molestia por la retención de los vehículos mientras estos marchaban en forma pacifica y siguiendo el itinerario previamente programado, ante la escolta de agentes policiacos, que montados en patrullas vigilaban que no se rompiera el orden.

Otra pancarta indicaba: “Pass the Job Bill”, en alusión a la recesión económica prevaleciente, y que detonó con la crisis hipotecaria y el desempleo que la misma desencadenó en diversos sectores económicos.

De acuerdo con los promotores de la acción de protesta la misma engloba varias causas interrelacionadas como son “la crisis financiera y política, la guerra, los temas ambientales y la concentración de la riqueza en unas cuantas manos”.